Pues sí, comer más frutas enteras como manzanas, arándanos u otras bayas, parece asociarse significativamente con un menor riesgo de diabetes tipo 2, según una reciente investigación de un grupo de científicos de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Sin embargo, el consumo de zumos de frutas podría producir el efecto contrario, al asociarse con mayor riesgo de diabetes tipo 2. Así que ojo con esto, pues muchas son las personas que toman zumos creyendo que es igual de beneficioso que tomar fruta.

La particularidad de este estudio es que es el primero en examinar los efectos de cada tipo de fruta sobre el riesgo de diabetes, siendo las manzanas, los arándanos o las uvas las mejor colocadas para prevenir esta enfermedad.

Frutas enteras SÍ, zumos NO

“Aunque el consumo de fruta pueda recomendarse como medida de prevención para la diabetes, algunos estudios anteriores han obtenido resultados contradictorios sobre la relación entre consumo de fruta y diabetes. Nuestros resultados proporcionan evidencia nueva que sugiere que algunas frutas pueden ser especialmente beneficiosas para reducir el riesgo de diabetes” comenta Qi Sun, autor principal del estudio y profesor en la Escuela de Salud Pública de Harvard

Para el estudio, los investigadores examinaron los datos de un total de 187.382 participantes recogidos de tres estudios de larga duración (desde 1984 a 2008). Al mismo tiempo, también analizaron el consumo total de frutas así como el consumo individual de cada fruta. Al final, se obtuvo que de todos los participantes, un total de 12.198 participantes (6,5%) desarrollaron diabetes durante el periodo de seguimiento.

Los resultados mostraron que aquellas personas que comían al menos dos piezas de fruta entera por semana (y en en particular arándanos, uvas y manzanas) tenían un 23% menos de riesgo de diabetes tipo 2 en comparación con los que comían menos de una porción al mes. En cambio, lo más llamativo es que aquellos individuos que ingerían una o más porciones de zumos de frutas al día tenían un 21% más de riesgo de sufrir diabetes tipo 2. 

Esto viene a demostrar lo que venimos defendiendo siempre, la fruta mejor entera y con piel (bien lavada, por supuesto) que en zumo. Y es que, aunque según el estudio el Índice Glucémico (IG) de las frutas no parece ser un factor determinante a la hora de relacionarse con el riesgo de diabetes, lo cierto es que los zumos sí poseen un alto IG al haber perdido muchos compuestos como fibra y esto se propone como explicación a su relación con mayor riesgo de diabetes.

Hipótesis alternativas para defender la fruta entera

Otra posible explicación es que cuando tomamos un zumo de frutas, generalmente lo hacemos de 2 ó 3 piezas (por ejemplo, un vaso de zumo de naranja contiene 2, 3 o incluso más naranjas) por lo que el mayor contenido de azúcares y además de mayor IG podría explicar esta relación.

Aún así, los investigadores creen que los  los efectos beneficiosos de frutas como la manzana o las bayas, podrían ser el resultado de un componente en particular como las antocianinas. Aunque se requieren de futuras investigaciones para comprobar esta teoría.

Con todo esto, los datos de este estudio apoyan todavía más las recomendaciones de aumentar el consumo de frutas enteras, pero no el de zumos o jugos de frutas.

Vía| ScienceDaily
Imagen| favim