Omicrono, la tecnología de El Español

El mayor gasto de luz que se produce en las ciudades es el que corresponde a las farolas e iluminación de parques y calles (sin incluir el de las propias viviendas). El dar con una solución que ahorre el bolsillo de los ciudadanos es el reto de muchos investigadores.

Caminos hechos de material inteligente

Pro-Teq, una empresa tecnológica británica, ha conseguido cambiar el concepto que tenemos de iluminar caminos. Su proyecto consiste en un camino hecho de partículas capaces de absorber la radiación ultravioleta del Sol de día y, por la noche, brillar al liberar esa energía acumulada iluminando la zona.

No hay trampa ni cartón, el material no es reflectante, es resistente al agua y antideslizante, además de ser compatible con otros tipos de compuestos como cemento, madera, asfalto u otras superficies sólidas. Por otro lado, el brillo no resulta molesto a la vista por lo que podremos caminar sobre él con total seguridad.

Al no depender de ninguna fuente de energía, su coste se limitaría al de mantenimiento y aplicación de éste, algo mucho más barato que colocar y mantener en perfecto estado las farolas. A su vez, no contribuye a la contaminación lumínica y permite crear zonas perfectamente visibles para el paso de ciclistas y peatones en las zonas más oscuras, podremos ver el cielo estrellado sin ningún problema.

La vida útil es bastante larga y basta con volver a “regar” el camino con esta sustancia luminiscente para que vuelva a durar otros muchos años.

Un sistema parecido a este ya se aplica en la que llaman “la autopista del futuro, en Holanda, sobre la que ya hablamos en una entrada anterior.

¿Seguridad, ahorro energético o ahorro económico?

Esto es lo que nos planteamos muchos cuando vemos este tipo de avances. Siguiendo con el caso anterior, el aplicar este tipo de caminos suponen un alto coste (aunque sea rentable a largo plazo), pero ¿realmente pueden sustituir a las farolas y postes de luz convencionales? Aunque realmente estos caminos se auto-iluminen, no lo hacen con tal intensidad como estamos acostumbrados, por lo que quizás pensemos que esto no es tan seguro o que iluminen menos, cuando lo que pasa es que funcionan como un LED.

Por otro lado, el coste energético es nulo, por lo que nos ahorraríamos unos cuantos euros en nuestro bolsillo pero, al no ser más que un complemento a la luz tradicional no sería más que otro gasto añadido. Y de ser cierto que este tipo de tecnología fuese capaz de sustituir las formas de iluminación actual, ¿qué hay del precio que habría que pagar para renovar toda la instalación?

Ahora bien, cada uno puede ver si se trata de un ahorro o no dependiendo de sus necesidades. Unos estarán a favor de pagar por parques bien iluminados por las noches para poder salir a correr o montar en bici en condiciones de seguridad, y otros pensarán todo lo contrario. Aquí lanzamos el debate.

Vía Take Part

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  • La Llanera

    Con tal que no sean como los reflectantes esos amarillos que provocaban cáncer, al menos esa es la información que leí en varios sitios

  • redkan

    Lo de las aceras dura muy poco y no ilumina nada.

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