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Hoy, en la sección de mujeres científicas, hablamos de una mujer que demostró que la fuerza de voluntad y las ganas de aprender son mil veces más importantes que los títulos académicos.

Se trata de la francesa Sophie Germain, que contribuyó a las matemáticas con teorías sobre los números y la elasticidad, que inspiraron a muchos de los grandes estudiosos de la época.

Biografía de Sophie Germain

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Sophie nació en París, en 1776, en el seno de una familia tradicional francesa. Desde muy pequeña comenzó a mostrar interés por las matemáticas, pero se topó con la oposición de sus padres, que se negaban a que las estudiara, por no ser “cosa de mujeres”.

Sin embargo, la joven Sophie no se dio por vencida y comenzó a leer un sinfín de libros sobre esta materia, que encontraba en la biblioteca de su padre. Las ganas de aprender llegaban más allá de lo que leía, por lo que comenzó a disfrazarse de hombre para entrar en clubes matemáticos, donde muchos expertos del área se reunían para estudiar. Además, llegó incluso a tomar la identidad de un hombre, M. Leblanc, para poder asistir a clases en la escuela de París.

Poco a poco, comenzó a desarrollar sus propias teorías, pero sabía que nadie las tomaría en serio, debido a su condición de mujer. Por eso, bajo el mismo seudónimo, se carteó con el matemático Joseph-Louis Lagrange; que, impresionado, acabó convirtiéndose en su mentor, incluso después de conocer su verdadera identidad.

Con su ayuda y respaldada también por Gauss, con quién también mantuvo correspondencia, consiguió perfeccionar sus teorías hasta 1831, cuando falleció a causa de un cáncer de mama.

Contribuciones de Sophie Germain a las matemáticas

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En 1811, Sophie participó en un concurso organizado por la Academia Francesa de las Ciencias, donde explicó las teorías sobre la vibración de las superficies elásticas, desarrolladas por Ernst Chladni. Fue rechazada un par de veces, pero finalmente ganó el concurso y pudo formar parte de la Academia, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo.

Desde allí continuó con sus estudios, llegando a adquirir un gran conocimiento sobre los que hoy conocemos como números primos. Además, consiguió proponer soluciones muy novedosas al teorema de Fermat que, aunque no lo resolvían completamente, fueron una gran influencia para el resto de matemáticos de la época.

Estamos hartos de ver películas y leer novelas sobre personas que hacen todos lo posible para lograr sus objetivos. Sophie Germain fue una verdadera súper heroína de la vida real, a la que le debemos grandes aportaciones al mundo de las matemáticas, pero también algo mucho más importante: la demostración de que, con esfuerzo, todos podemos ser lo que queramos ser.

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