Modifican un coche para detectar drogas a cientos de metros de distancia

Modifican un coche para detectar drogas a cientos de metros de distancia

Un profesor de química integra crea un coche detector de drogas capaz de localizar producción de metanfetamina a cientos de metros de distancia.

Con un invento como este, Breaking Bad habría acabado pronto: crean un coche capaz de detectar drogas a cientos de metros de distancia.

Con el objetivo de reducir la contaminación, hace unos meses un profesor de la Universidad de Texas diseñó y fabricó un dispositivo capaz de detectar las partículas contaminantes en vías y carreteras, todo instalado en un coche.

De ahí, Guido Verbeck pensó que podría darle una vuelta de hoja a su sistema: usarlo como un sistema para detectar drogas, ya que el hardware era lo suficientemente sensible como para detectar las sustancias químicas (y las que también surgen de las reacciones durante su producción) de las drogas a distancia.

El coche detector de drogas en movimiento

Así, este profesor junto con la gente de Syracuse East, una compañía dedicada al análisis de gases, modificaron un coche Ford Fusion de 2015 para crear todo un detector de drogas en movimiento, capaz de “esnifar” u “oler” el entorno.

coche detector drogas

El equipo integrado en el coche se basa en un espectrómetro de masas que, entre otras aplicaciones, se usa para detectar ciertas sustancias químicas. Así, ha sido modificado para detectar en particular las partículas de metanfetamina y fentanilo.

El sistema de navegación guía automáticamente hasta la producción de droga

En los test para comprobar si funcionaba el invento, simularon un laboratorio de metanfetamina que expulsaba los gases de la producción al exterior a través del sistema de ventilación y el sistema del coche detectó su presencia a más de 300 metros. Con una precisión de menos de 5 metros la ubicación aparece en el navegador del coche para permitir localizarlo.

Obviamente esto no se aplicaría para encontrar pequeños puntos de venta de drogas, sino que se dirigiría a facilitar la investigación y detección de grandes centros de producción “ocultos”. La DEA (Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos) ya se ha interesado por el sistema de Verbeck, que tendría un coste de entre 80.000 y 100.000 dólares, pero facilitaría mucho su lucha contra el tráfico de drogas.

Eso sí, este tipo de tecnología también implica la reforma de la ley, ya que este tipo de detectores serían declarados anticonstitucionales. Todos los detalles del proyecto de este profesor de química aquí.

  • Psystyle

    Con esto Breaking Bad hubiera durado 3 capítulos