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El campo de la lucha contra el cáncer es uno de los sectores de la ciencia que más atraen la atención de la población no científica.

Lógicamente, se debe a que es una enfermedad que se ha extendido mucho en las últimas décadas, debido a un incremento en el desarrollo de hábitos nocivos y un aumento de los años de esperanza de vida en la mayoría de regiones del planeta.

Como consecuencia, son muchos los científicos que centran sus investigaciones en la lucha contra esta terrible enfermedad, diseñando método eficaces tanto para su tratamiento como para su diagnóstico. Y precisamente esto último es lo que está haciendo un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan, que han presentado en The Optical Society of America Technical Digest un estudio sobre el desarrollo de un láser de sangre, que podría detectar los tumores de una forma muy sencilla y eficaz, en comparación con los métodos tradicionales.

El láser de sangre, un curioso método de diagnóstico

laser

Cuando nos hablan de lásers nos vienen la mente las espadas de Star Wars, los punteros láser usados por conferenciantes y francotiradores y otros muchos dispositivos que poco tienen que ver con la sangre, ya sea humana o de cualquier otro animal.

Sin embargo, a grandes rasgos un láser hace referencia a un concepto muy amplio; pues, para conseguirlo, sólo necesitan una fuente de luz, un material que la amplifique y una cavidad que la refleje. 

Por eso, un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan ha optado por basarse en estas tres premisas para diseñar un láser que, utilizando radiaciones infrarrojas como fuente de luz y la mezcla de la sangre humana con un colorante como amplificador, pudiese servir para detectar de forma eficaz la presencia de tumores.

El colorante, llamado verde de indocianina (ICG por sus siglas en inglés) y aprobado por la FDA para su uso en medicina, sólo ejerce su función al unirse con la sangre, por lo que en ausencia de ésta no se produciría ningún tipo de reacción, mientras que en su presencia amplificaría la radiación recibida de forma directamente proporcional a la cantidad de vasos sanguíneos.

Esto resultaría muy efectivo para detectar tumores, ya que están muy irrigados, de modo que se produciría una señal brillante inmensa.

Nuevos retos del láser de sangre

laser de sangre

Con la radiación infrarroja y la mezcla de sangre más colorante, los investigadores ya tenían dos de los tres componentes del láser, pero aún necesitaban una cavidad reflectora, por lo que realizaron los primeros ensayos en el interior de un tubo capaz de ejercer esta función.

De este modo, al hacer pasar la el haz de infrarrojos por la sangre con ICG, se produjo una emisión de luz que demostró que sus teorías eran correctas, pero no dio por terminada la investigación, pues aún falta buscar una cavidad reflectora que se pueda aplicar a tejidos animales.

En principio consideran que las nanopartículas de oro podrían ser buenas candidatas, pero aún tendrán que comprobarlo para ver si está en lo correcto.

Si fuese así, podríamos estar ante un método muy simple de diagnóstico, basado en inyectar el colorante al paciente y dirigir hacia la piel un haz de radiación, a la espera de detectar el brillo con una cámara de infrarrojos. No sirve para curar el cáncer, pero si para detectarlo cuánto antes y, al fin y al cabo, un diagnóstico rápido es el primer paso de la curación.

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