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El uso de anticuerpos extraídos del plasma sanguíneo de pacientes que han sobrevivido a una enfermedad concreta, es un tratamiento muy efectivo en algunas patologías.

Si esas personas han resistido a la infección, es porque su sistema inmunológico ha ganado la batalla, por lo que habrá quedado reforzado con toda una artillería de anticuerpos preparados para atacar cuando sea preciso, de modo que extraer estas defensas y transferirlas a pacientes enfermos, puede servir para que ellos puedan también protegerse de la misma forma.

Éste es un procedimiento que se ha llevado a cabo ya para muchos trastornos infecciosos, pero presenta el inconveniente de, por un lado, tener que encontrar a estos supervivientes y recibir su permiso para extraer el plasma y, por otro, el problema de las bajas dosis que se pueden extraer de sujetos humanos. Por eso, una compañía biotecnológica estadounidense está llevando a cabo un proceso consistente en la obtención de anticuerpos del plasma sanguíneo de vacas vacunadas, durante un proceso bastante efectivo, a la par que caro.

Plasma sanguíneo de vacas para tratar enfermedades humanas

plasma sanguíneo de vacas

Para conseguir estos anticuerpos bovinos, los científicos de la empresa Biotherapeutics han llevado a cabo un proceso de ingeniería genética, consistente en introducir en el genoma de las vacas un cromosoma artificial en el que se encuentran los genes humanos que codifican para la síntesis de anticuerpos.

Una vez obtenidas estas vacas, se les administran vacunas que estimulan la producción de estas defensas, útiles frente a enfermedades infecciosas como el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS por sus siglas en inglés).

Por último, se extrae el plasma sanguíneo de las vacas, en el que se encuentran grandes niveles de estos anticuerpos, que ya sólo tendrán que purificarse para estar listos para su administración en humanos.

Cada vaca puede producir entre 150 y 600 gramos de anticuerpos en un mes; algo que, aunque pueda parecer poco, es una cantidad muy elevada para tratarse de este tipo de proteínas. Sin embargo, presenta un gran inconveniente a tener en cuenta, pues se calcula que cada gramo puede llegar a costar hasta 2.000 dólares, una suma muy elevada en comparación con el plasma humano, que no requiere de técnicas de ingeniería genética ni nada por el estilo.

Otros casos de ganado aplicado al tratamiento de enfermedades humanas

cabra

No es la primera vez que la ingeniería genética se vale de animales de ganado para la síntesis de tratamientos para enfermedades humanas; pues, de hecho, en el mercado hace tiempo que se encuentra comercializado Atryn, una variante de la antitrombina humana, que se obtiene a partir de la leche de cabras modificadas genéticamente. Sí, sí, habéis leído bien. ¡Un fármaco que se ordeña!

Es un medicamento muy necesario para la prevención de trombosis en cirugías; pero, por desgracia, no es fácil obtener grandes cantidades a partir de sangre humana; que además, especialmente en el pasado, ha dado problemas de contaminación en algunas ocasiones.

Por eso, la introducción de estos genes humanos en el genoma de las cabras, de modo que sólo se expresen en sus glándulas mamarias, favorece que el fármaco pueda extraerse directamente de la leche, haciendo su obtención a gran escala tan fácil como ordeñar al animalito.

A raíz de los buenos resultados obtenidos con Atryn, han surgido nuevos proyectos similares, en los que también se incluyen las vacas, aunque de momento el único que se encuentran aprobado para su venta es éste.

Sea como sea, los avances de la biotecnología están demostrando a pasos agigantados que el ganado puede tener utilidades muy diferentes a las que se les ha asignado tradicionalmente. Y, ojo, que posiblemente todo estos sólo sea la punta del iceberg.

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