Omicrono, la tecnología de El Español

Inspirado en los mosquitos, este concepto de drone flexible hará que no destroces tu último juguete nada más sacarlo de la caja.

Los drones han luchado de tú a tú con los hoverboard por el trono del “regalo geek por excelencia” estas navidades. Puede que los helicópteros teledirigidos no sean nada nuevo, pero en los últimos años la incorporación de sensores y ordenadores de a bordo ha hecho que sean mucho más accesibles. Un cambio que ha impactado sobre todo al mundo del cine, donde se ha pasado de usar caros helicópteros a unos pequeños aparatos voladores al alcance de cualquier youtuber. Y lo mismo ha ocurrido en la agricultura u otras industrias.

El proyecto ha sido desarrollado por Stefano Mintchev en la escuela politécnica federal de Lusana en Suiza con el objetivo crear drones capaces de resistir los golpes con su entorno.

El drone que resiste todo

Como se puede apreciar en el vídeo, el drone está formado por dos partes: un chasis flexible que sujeta los rotores y un núcleo central donde se acomodan todos los sistemas de control y navegación. Ambos son independientes y se unen entre si mediante imanes (que se encargan de transmitir información y energía) y unas gomas (que mantiene ambas partes unidas). De esta forma si el drone colisiona se pueden separar y volver a juntar sin tener que pasar por el taller.

drone

La idea es bastante similar a algunas tecnologías que se usan en el mundo del automóvil, donde los chasis se diseñan con una deformación programada que absorba el golpe dejando la cabina intacta.

Puede que para drones profesionales no resulte de gran utilidad pero en el ámbito comercial puede ser un gran paso adelante. En un par de años por muy mal piloto que seas no vas a romper tu drone nada más sacarlo de la caja.

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