Omicrono, la tecnología de El Español

Se llama Harry y es el autobús autónomo que comienza a funcionar en Londres como prueba de un futuro con transportes públicos sin conductor.

Los coches autónomos están en boca de todos y no son pocas ni pequeñas las compañías que están desarrollando sus tecnologías para crear vehículos capaces de viajar por carreteras sin asistencia humana.

Sin embargo, más allá del uso de esta tecnología en los coches particulares (que se convertirían en servicio de transporte entre particulares), el desarrollo de soluciones autónomas capaces de adaptarse al entorno tiene especial interés en el campo de los transportes públicos.

Tecnología de conducción autónoma para transportes públicos

No es la primera vez que vemos programas piloto de autobuses autónomos, se han probado en zonas de Holanda y Suiza por ejemplo, pero ahora es la ciudad de Londres la que se anima a experimentar con la próxima generación de transportes urbanos.

Desarrollado por TRL (Transport Research Laboratory, el laboratorio de investigación del transporte de Reino Unido) el vehículo que véis en las imágenes y vídeo es completamente autónomo. Pese a que podemos llamarlo autobús, los creadores lo denominan como “pod sin conductor”.

Con un diseño de cápsula, es un vehículo muy compacto. Utiliza tecnología LIDAR (con sensores láser) y cámaras para analizar y reconocer el entorno por el que circula sin necesidad de intervención humana.

Cámaras y sensores analizan todo el entorno en tiempo real

En su interior hay espacio para 4 pasajeros, aunque durante las pruebas – que durarán tres semanas – siempre habrá un técnico para supervisar cualquier tema que pueda surgir. “Harry” es capaz de alcanzar las 10 millas por hora (unos 16 km/h) y es capaz de ‘ver’ hasta 100 metros por delante de su dirección para así poder anticiparse.

El campo de pruebas de este autobús autónomo son los alrededores del O2 Arena, pero el GATEway Project tiene aspiraciones mucho mayores. Con un presupuesto de unos 8 millones de libras, esperan que estas pruebas ayuden a recoger una enorme cantidad de datos y permita llevar los primeros vehículos finales entre 2018 y 2019, sobre todo de cara al transporte a las afueras de la ciudad, ya que por norma general los núcleos están mejor conectados.

Te puede interesar
11 de 15