Omicrono, la tecnología de El Español

El MIT ha desarrollado un motor de cohete con piezas impresas en 3D, demostrando las posibilidades para el futuro.

El principal motivo por el que ir al espacio es caro es porque las piezas y materiales necesarios son escasos y raros; no existe una producción continua de piezas de naves espaciales, precisamente, simplemente porque no hay demanda.

Si realmente queremos colonizar otros planetas, llegará un punto en el que el precio del viaje medio baje drásticamente; aunque para ello, puede que tengamos que cambiar la producción de piezas para misiones espaciales.

La impresión 3D, ideal para la producción de piezas únicas

El MIT ha demostrado cómo podríamos cambiar esta producción; con la impresión 3D, por supuesto, la tendencia más al alza de los últimos años. La impresión 3D se ha plantado como la salvadora de muchos sectores que tienen que desarrollar piezas diseñadas específicamente para un sólo propósito.

Por ejemplo, no hace mucho hablábamos en Omicrono de la aplicación de la impresión 3D en los coches; de cómo muchos aficionados a los coches pueden salvar modelos históricos imprimiendo piezas que ya no se fabrican.

La NASA también ha experimentado con la impresión 3D; pero ahora el MIT ha dado un paso de gigante, al encender el primer motor de cohete con piezas impresas en 3D en su totalidad. Aún más, las piezas eran de plástico, no de metal.

Un motor de cohete con piezas impresas en 3D podría popularizar el espacio

Suena extraño que un plástico sea capaz de soportar las altas temperaturas de un motor de cohete; pero el objetivo del MIT era ese, demostrar que no hace falta depender de la impresión 3D de metales, que es mucho más costosa. La impresora usada por el MIT, la Markforged Mark Two, cuesta 13 499 dólares; “calderilla” comparado con el coste de un cohete normal.

Los resultados fueron poco menos que sorprendentes. El motor de prueba fue encendido sin problemas, y generó empuje; claro, que no el suficiente para cargas para la ISS, por ejemplo, pero es un buen comienzo.

Aunque el interior del cohete quedó algo dañado, pudieron encenderlo una segunda ocasión (aunque no estaba en sus planes); en este segundo encendido, no generó suficiente empuje para levantar nada, pero ya es más de lo que se esperaba.

Partiendo de esta base, se espera continuar el desarrollo de este tipo de motores, con materiales más baratos pero que tradicionalmente no han sido aptos para estas tareas.

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