Omicrono, la tecnología de El Español

Con la nueva cámara HDR de Sony, es posible eliminar muchas de las molestias de usar una cámara en un coche autónomo.

Un coche autónomo necesita todo tipo de sensores y radares para saber que está circulando de manera correcta; pero incluso con ellos, en ocasiones nada es mejor que una buena cámara que grabe los alrededores.

Sony es consciente de que, con su veteranía en el sector, es capaz de ofrecer un producto de calidad a los fabricantes de coches; por eso el nuevo proyecto se centra en adaptar sus tecnologías a sistemas autónomos.

Sony se da cuenta del potencial de los coches autónomos

El nuevo sensor de 2.45 MP, el IMX390, usa la tecnología HDR de Sony que ya hemos visto en cámaras comerciales; como por ejemplo, en los Pixel de Google. La diferencia es que este sensor está preparado para enfrentarse a los problemas que se encuentran los coches cuando circulan.

Para empezar, tiene una sensibilidad HDR de 120 db, lo que se traduce en una relación señal/ruido mucho mejor; y una sensibilidad de 0.1 lux, lo que significa que puede grabar escenas iluminadas por la luna llena.

En efecto, todo esto implica que un coche con la cámara HDR de Sony instalada podrá ver en escenas muy oscuras. El ejemplo práctico más claro son los túneles.

Muchos túneles, sobre todo los más cortos, no tienen iluminación o es muy probre; para un coche autónomo, esto es todo un desafío, ya que los cambios de luminosidad hacen que no estén muy seguros de qué es lo que tienen delante.

Las ventajas de la nueva cámara HDR de Sony

La demostración publicada por Sony demuestras las posibilidades de este nuevo sensor; una cámara sin HDR sólo ve un enorme muro blanco, sin ningún detalle que captar.

Respecto a una cámara HDR normal, el IMX390 tiene otra ventaja, y es que las luces LED no producen ese efecto de “parpadeo” tan característico. Seguro que lo has encontrado alguna vez mientras grababas coches.

Con estas ventajas, el IMX390 se planta como una buena alternativa de cara a futuros proyectos; sobre todo porque las leyes requerirán que los fabricantes implementen medidas para zonas de baja visibilidad o conducción nocturna. Los primeros sensores se enviarán a los fabricantes en 2018.

2 de 11