Omicrono, la tecnología de El Español

Solamente con ondas Wi-Fi es posible realizar un modelo 3D de lo que haya dentro de una habitación.

Investigadores de la Universidad de Santa Bárbara, California, han dado con un método para poder realizar un modelo en 3D de lo que haya dentro de una habitación cerrada. Tan solo es necesario tener dos drones autónomos y Wi-Fi en cada uno de ellos.

Modelo 3D mediante Wi-Fi

Lo que hacen concretamente es, mediante dos drones, uno con Google Tango y un emisor Wi-Fi y otro con una Raspberry Pi y un receptor Wi-Fi que mide la intensidad de fuerza de la señal de red (RSSI), generar una aproximación de lo que pueda haber en la habitación. Hicieron las pruebas mediante una habitación cerrada con ladrillos y con una estructura de baldosas en su interior.

Uno se encarga de enviar señales Wi-Fi que atraviesan los objetos, y otro recibe la señal, y, según la intensidad, es capaz de generar un modelo 3D aproximado de aquello que haya dentro mediante interpolación (análisis espacial).

Modelo 3D de una habitación generado por drones con Wi-Fi

Aproximado obviamente porque no es exacto, por ahora. Y es que hablamos de entre un 3 y 4% de fallo en las mediciones, considerablemente muy poco si tenemos en cuenta que se trata de una tecnología en la que apenas se ha investigado.

Lo drones trabajan de forma conjunta, como es de prever. Giran alrededor de la estructura con unos movimientos que ya han sido predefinidos. En concreto, se desplazarán primero de esquina a esquina correlativa y de forma ascendente.

Modelo 3D de una habitación generado por drones con Wi-Fi

Es decir, que el vuelo no es plano, sino que va haciendo ‘eses’ a medida que sube, además de que lo hace únicamente por una cara. Luego, se pasa de rotar en torno a la estructura en torno a una cara para pasar a hacerlo en dos caras. Por último, se combina con la rotación en torno a las otras dos esquinas que faltan.

Aplicaciones potenciales

Drones y Wi-Fi para ver a través de las paredes

Una de las aplicaciones potenciales que se detalla en el paper (aparte de, por supuesto, todo aquello que sea ver lo que hay dentro de un habitáculo) es su uso para monitoreo estructural o para un descubrimiento arqueológico.

Una de las ‘pegas’ de este sistema es que hay dos requisitos fundamentales: el primero, como es obvio, hay que tener en cuenta el alcance de la señal Wi-Fi, pues si no es suficiente y no llega hasta el receptor, no hay nada que hacer; el otro es que deberá haber un dron en cada extremo, uno para enviar y otro para recibir, por lo que si no es posible, se tendrá que usar otro método (esto se debe a que el Wi-Fi no rebota).

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