Omicrono, la tecnología de El Español

Esta nueva batería podría usarse para detectar enfermedades en países en desarrollo.

Puede que suene un poco asqueroso, pero imagina que gracias al hecho escupir sobre la batería de tu móvil, consigas una hora de autonomía más, ¿lo harías? Eso es lo que pretenden desde la Universidad de Binghamton, Nueva York, con una batería que están desarrollando.

Concretamente, esta batería (que está dentro de un grupo conocido como células de combustible microbianas) podría alimentar durante 20 minutos discontinuados una linterna. Pero no solo puede ‘alimentarse’ de saliva, sino que también sirve como combustible el agua sucia. En definitiva, lo que necesita es una fuente de bacterias.

La batería funciona como cualquier otra, mediante las reacciones químicas de reducción/oxidación que podemos ver en cualquier otra batería. En otras ocasiones, incluso, se han visto baterías de este tipo que son alimentadas por orina.

Saliva o agua sucia como fuente de energía

La intención de esta investigación, que lleva ya 5 años a sus espaldas, es poder emplear estas baterías para hacer funcionar equipos de diagnóstico en países en vía de desarrollo.

Y eso es precisamete lo interesante: se puede usar en condiciones extremas y donde no haya otra fuente de energía. Uno de estos equipos podría ser una máquina para detectar ébola, VIH, hepatitis C o el nivel de glucosa en pacientes diabéticos.

Con una sola gota de saliva se podría encender un LED

Están hechas en papel y, al menos por ahora, tienen forma de estrella ninja. Además, están compuestas por células exoelectrogénicas deshidrocongeladas (también conocido como liofilizadas) que están inactivas y que comienzan a funcionar cuando entran en contacto con bacterias.

Son desechables, como es obvio, pues la intención no es revertir el proceso químico (como se hace en una batería de las comunes).

De este método, transfieren electrones, por lo que se produce la corriente. Por ahora se ha conseguido generar unos pocos microwatts por centímetro cuadrado, lo cual sería insuficiente para encender un teléfono móvil, por supuesto, pero sí que tiene la potencia suficiente para otro tipo de circuitería. En concreto por ahora se ha podido generar 31,51 microwatts a 125,53 microamperios.

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