Omicrono, la tecnología de El Español

La IA que juega a Dota 2 ha conseguido vencer a los mejores jugadores de este eSport.

Esto va más allá que poner la dificultad en “extremo”; las nuevas IA desarrolladas por estudios pioneros en todo el mundo son capaces de vencer incluso a los mejores jugadores.

No es que sea sorprendente, claro; al fin y al cabo, los videojuegos no son mas que la evolución de los juegos clásicos. Si la IA de Google fue capaz de vencer a los mejores jugadores de Go, entonces es sólo cuestión de tiempo que sea capaz de hacer lo propio con juegos mas complicados.

La IA que juega a Dota 2 viene de la mano de Elon Musk

Lo que no se esperaba que es que, apenas unos meses después de esa gesta, otra IA ya fuese capaz conquistar completamente un videojuego tan complicado como Dota 2. Es un juego de tipo MOBA, juegos de acción con un fuerte componente estratégico; es como si fuera un juego de estrategia, pero en el que controlamos a un héroe con diversas habilidades.

En concreto, en Dota 2 se incluyen nada menos que 113 héroes, cada uno con sus propias habilidades; si le sumamos los ítems que podemos usar, cada uno con sus propias características, la cantidad de parámetros a tener en cuenta es abrumadora. Es por eso que es un juego muy popular en la escena de los eSports, porque requiere un nivel de concentración, instinto y capacidad de reacción que tienen pocos.

Y pese a eso, OpenAI ha conseguido vencer a algunos de los mejores jugadores de Dota 2; ocurrió en los campeonatos que se están celebrando estos días, donde hasta Danylo “Dendi” Ishutin, uno de los jugadores más populares del mundo, acabó derrotado por la IA.

OpenAI es una organización sin ánimo de lucro fundada por Elon Musk; el multimillonario nunca ha ocultado el miedo que tiene del desarrollo de IA, y cómo puede poner en peligro a la humanidad. De hecho, esta misma semana Musk llegó a decir que la IA es más peligrosa para la existencia de la humanidad que Corea del Norte.

Una IA que parecía humana

Por eso Musk cree que su deber es investigar el desarrollo ético de IA, y ver de primera mano hasta dónde puede llegar. OpenAI no se dedica a buscar aplicaciones comerciales para IA, como hace DeepMind de Google; en vez de eso, asegura investigar en beneficio de la humanidad.

Al parecer, vencer a Dota 2 es un paso necesario para conseguir ese objetivo. La IA desarrollada por sus ingenieros aprendió a jugar en solo dos semanas; aunque para la IA es como si tuviese “varias generaciones” de experiencia. Eso es porque usa una red neuronal para probar una y otra vez con diferentes versiones de si misma, hasta que encuentra la idónea.

El resultado fue un movimiento que “parecía humano, pero al mismo tiempo no lo era”, según los jugadores. Está claro que la IA aprendió movimientos de los profesionales, pero también aplicó nuevas ideas. Es una demostración de que las IA pueden servir no solo para hacer lo mismo que ya hacen los humanos; sino también para aplicar nuevas soluciones a viejos problemas.

Pese a sus opiniones sobre IA, Elon Musk no ha tardado en presumir de este logro. Afirmando, con razón, que este tipo de juegos son mucho más complicados que el ajedrez o el Go; toda una clara alusión a Deepmind de Google.

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