Omicrono, la tecnología de El Español

Un estadio lleno de personas. Luces y ruido por todas partes. Se palpa la emoción en el ambiente y se respira la adrenalina en cada segundo. No sabía que estaba ocurriendo en las múltiples pantallas que proyectaban la partida en el escenario, pero no podía evitar emocionarme. Optic Gaming ganaba ayer la final del Call of Duty World League Championship.

Estas son las cuatro personas que ayer se proclamaron como campeones del mundo, como el mejor equipo de Call of Duty. Un honor del que solo un equipo puede presumir al final de la temporada.

El camino a un evento de esports no es sencillo

Llegar aquí, al Amway Center en Orlando, competir contra los mejores y alzarse con el título es una tarea titánica, pero no representa del todo la importancia de la victoria. Estos chicos han competido durante meses en una intensa liga, con apasionantes victorias, pero también momentos difíciles. Llegar hasta el campeonato mundial ya es un logro para todos los que están aquí.

Los campeones en la rueda de prensa postpartido.

A nivel personal, estar aquí me ha producido una sensación extraña. Ya había acudido a algún evento de esports, pero en esta ocasión ha sido completamente distinto. Cada deporte electrónico suele ser muy diferente a los demás. Nunca había jugado a un Call of Duty en mi vida, y mucho menos había visto un partido competitivo de este deporte electrónico hasta mi llegada a Orlando.

¿Cómo se siente una persona que nunca ha estado en un evento de esports en un juego del que no conoce absolutamente nada? Sí, es muy confuso, pero durante estos días han pasado muchas cosas. Cosas buenas.

A pesar de que el evento empezase en miércoles, no ha sido hasta el viernes hasta que han abierto las puertas del estadio al público, pudiendo acceder únicamente jugadores, los técnicos del estadio y los medios, que tendríamos acceso a entrevistas durante estos días. En la sala de prensa teníamos pantallas en las que se retransmitían los partidos. Mi confusión y falta de entusiasmo ante un juego del que no entendía nada era palpable.

El público hace que todo cobre emoción

Fue el viernes cuando todo mejoró. Finalizada la fase de grupos, la mitad de los equipos ya se encontraban fuera de la competición. El momento en el que se abrieron las puertas al público. El momento en el que la emoción comenzó a fluir.

Ver a la gente entrar es inspirador. Chicos y chicas bastante jóvenes componen el grueso del público, muchos de ellos vestidos con equipación de su equipo favorito. Quieren ver a su equipo ganar, quieren celebrar la victoria y disfrutar del mejor Call of Duty del mundo.

No es un simple videojuego, es un evento deportivo más.

Comienzan las partidas. Eran las 10 de la mañana, y aunque había bastantes asientos vacíos, ya había bullicio. Varias pantallas estaban situadas en puntos estratégicos, para que todo el mundo pueda estar cerca de la acción. En el estadio se escuchan las voces de los comentaristas, los cuales se encargan de dar emoción al juego.

Ante los entusiasmados comentaristas, se empiezan a oír gritos y aplausos, que llenan de acción el estadio. Una rápida jugada de medio segundo en la que un jugador causa baja en el otro equipo basta para que un estadio como el Amway Center se vuelva completamente loco.

Aquí se encuentra la magia de los esports. No entiendes nada, pelo hueles el entusiasmo, te contagias de las celebraciones, aplaudes y gritas como loco. De repente, aunque sigues sin entender nada del juego, empiezas a entender y disfrutar de las mejores jugadas.

La mejor forma de empezar a ver deportes electrónicos es en un evento

Ver las partidas en casa no es tan amigable, es fácil aburrirte y cerrar el navegador, pero desde aquí te esfuerzas en entender de que va todo esto, por qué la gente está tan entusiasmada con un simple videojuego.

Este evento me ha impresionado, al darme cuenta de que las diferencias entre deportes físicos y electrónicos no es tanta como pueda parecer. La emoción de disfrutar un buen partido, los aplausos y entusiasmo del público vibran en mi corazón del mismo modo. Al final las emociones mandan, y son las que nos hacen disfrutar cada minuto de nuestra vida.

Si no has disfrutado nunca de los deportes electrónicos, te recomiendo que tu primera experiencia sea en un evento presencial. Ve acompañado con alguien que entienda, ya sea un amigo o un familiar que si entienda del juego, pero tampoco es necesario que te explique nada. No te preguntes “por qué viene tanta gente a ver a unos chavales jugar”. Déjate llevar, hemos venido a disfrutar.

  • doriang63

    Totalmente de acuerdo, yo, tengo 54 años, y fuí con mi hijo a la Dreamhack de Valencia, y me pasaba lo mismo, pero el ambiente es increíble y es una experiencia muy recomendable. Él me explicaba porque gritaban y vitoreaban a los equipos, KPI, que son españoles, o NiP. Pero lo que más me sorprendió fueron los comentaristas, narrando los juegos como si fueran partidos de futbol de un mundial, con una intensidad y fervor dignos de admiración. Y la tensión y el nerviosismo de los jugadores aislados en sus cabinas, con su entrenador dándoles instrucciones. Hay que ir y vivirlo.

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