La Estación Espacial Internacional pone en órbita el primer satélite impreso en 3D

Adrian Raya hace 4 meses

El primer satélite impreso en 3D ha salido de la Estación Espacial Internacional con un método que tal vez no te imaginas.

La impresión 3D tiene un enorme potencial en situaciones en las que sea necesario crear objetos únicos; como por ejemplo, los necesarios para la exploración espacial.

Cualquiera sabe que el precio de un producto depende de la demanda y la oferta; y en el caso de la exploración espacial, ambas son demasiado bajas como para justificar precios bajos. En otras palabras, se fabrican muy pocas piezas y por lo tanto son muy caras.

La impresión 3D puede ayudar a reducir esos costes; permite a proyectos fabricar sus propias piezas, con sus propios diseños, por una inversión mucho menor. No es de extrañar que agencias como la NASA estén experimentando con la impresión 3D para crear piezas para cohetes, por ejemplo.

El primer satélite impreso en 3D ya está orbitando la Tierra

Hace unas horas vimos otro ejemplo, cuando los rusos Fyodor Yurchikhin y Sergey Ryazanskiy soltaron cinco satélites; uno conmemoraba el 60º aniversario del primer satélite de la Historia, el Sputnik I, por lo que fue una ocasión especial para los cosmonautas.

Cuando digo “soltaron”, lo digo literalmente; estos son “nanosatélites”, muy pequeños (de entre 30 y 60 cm) y ligeros, de entre 4.5 y 10 kg. Sus tareas y experimentos tampoco necesitan de una órbita muy precisa; se espera que sigan orbitando la Tierra durante cinco o seis meses.

Así que, en vez de necesitar todo un cohete para ellos solos, es perfectamente posible llevarlos a la Estación, salir al espacio, y soltarlos. Aproximadamente cada minuto soltaron uno mas, para evitar que se estrellasen los unos contra los otros

Además de los satélites conmemorativos, lo importante es que uno de ellos fue creado con una impresora 3D; o al menos la mayor parte del satélite. La electrónica sigue siendo convencional, pero la carcasa externa fue impresa en 3D, así como la sección que aloja las baterías.

El objetivo está claro, experimentar con la impresión 3D en el espacio; quieren comprobar cómo los objetos creados con esta tecnología pueden aguantar las condiciones del espacio.