Los vídeos y canales de pago de YouTube dejarán de existir

Los vídeos y canales de pago de YouTube dejarán de existir

YouTube ya ha determinado la fecha de extinción de los vídeos y canales de pago de YouTube que se lanzaron a mediados de 2013.

YouTube ha acabado de forma definitiva con los canales y vídeos de pago. Ya tienen fecha de retirada.

En mayo de 2013 YouTube lanzó los canales de pago. La dinámica era muy sencilla: los usuarios de YouTube que quieran, podían pagan una suscripción mensual por disfrutar del contenido de todo el canal por el que estén pagando.

Por supuesto, no vemos ni un solo anuncio, pues estamos pagando precisamente para eso. La cuota de un solo canal podía llegar a costar 10 dólares mensuales, mucho más que la cuota mensual de Netflix, con la que tendríamos acceso a miles de series y películas.

Era una muy buena idea, pues los youtubers podrían llegar a lanzar temporadas y venderlas y por la cantidad que vieran necesario. Las pruebas nunca llegaron a salir de Estados Unidos, por lo que nunca pudimos llegar a probarlo en España. Ahora, definitivamente, nunca lo veremos.

¿Qué pasará con el contenido de pago?

Google ha publicado un comunicado en el que expresan que los canales de pago no existirán más. Desde ayer los creadores de contenido no podrán subir vídeos nuevos. Tampoco podremos contratar ya el servicio, como ha indicado Google.

No obstante, los que ya estén subidos seguirán estando disponible hasta el 1 de diciembre de 2017, cuando pasarán a privado de forma inmediata. El propio youtuber es el encargado de decidir si hacerlo público o si sigue en privado: «Tendrás un control total para decidir si quieres dejarlos así o hacerlos públicos como vídeos gratuitos».

También, los usuarios que hayan comprado vídeos podrán descargarlos acceder a ellos hasta el 1 de diciembre de 2022. Otra de las fechas clave es el 1 de noviembre, cuando se dejará de cobrar a los suscriptores por la cuota mensual.

No hay que confundir esto con el servicio de YouTube Red, que es, a grandes rasgos, el YouTube premium en el que pagamos por no tener anuncios. Tampoco se trata del servicio Google Play Películas, por lo que si hemos comprado una película seguirá estando ahí.