La ‘Nube’ está aquí para quedarse y, junto al aprendizaje automático y la inteligencia artificial, tendrá un papel fundamental en nuestra vida, en nuestro futuro, tanto en empresas como en entornos personales.

Durante el Huawei Connect 2017, uno de los mayores eventos globales sobre transformación digital, el tema principal que se está tratando es la ‘nube’, su expansión, las nuevas oportunidades que presenta para el avance de la industria y, por supuesto, más allá del entorno corporativo, cómo la nube y la inteligencia artificial pueden afectar a nuestro día a día, su aplicación reales en situaciones cotidianas.

En el Huawei Connect se dan cita más de 20.000 expertos del sector y compañías procedentes de más de 150 países de todo el mundo en un recinto de exposición con demostraciones interactivas de más de 20.000 metros cuadrados, todo para enfocarse en la puesta en práctica real de las plataformas y ecosistemas en la nube. Pero, ¿qué es la nube? ¿Cómo va a afectar a nuestras vidas? ¿Cómo va a mejorarlas?

La computación en la nube o cloud computing

¿Qué es la nube?, ¿dónde está?, ¿yo tengo una?, ¿para qué sirve? Estas y muchas otras preguntas surgen cuando se mencionan las palabras cloud, nube, computación en la nube u otras relacionadas.

La ‘nube’ es una metáfora de Internet y hace referencia al concepto de acceder, almacenar y comunicarse con servidores, equipos y muchos otros servicios de computación directamente a través de la Red. Ese cúmulo de elementos, esa infraestructura gigantesca que no somos capaces de imaginar acaba siendo referenciado como la nube, no es algo físico cercano a nuestra ubicación real.

La nube representa por tanto una serie de oportunidades a todos los niveles, es la “la piedra angular en el mundo inteligente” en el que estamos y hacia el que vamos. Crecer con la nube es el tema principal del Huawei Connect 2017, y la compañía asiática está dispuesta a construir una de las cinco mayores nubes del planeta con su tecnología y saber hacer.

Nube pública, privada e híbrida

Dependiendo de las necesidades, del negocio y de la estrategia que se vaya a seguir, se puede diferenciar entre nube pública, privada e híbrida.

En el caso de las nubes públicas, los servicios, el almacenamiento y el resto de recursos disponibles se obtienen de proveedores externos, que no tienen por qué estar vinculados por el cliente final. Esto resulta especialmente atractivo por la menor complejidad y tiempos de adopción a la hora de lanzar un servicio o desarrollar la transformación digital de un negocio, pero otra parte también ofrece menos margen de personalización. Eso sí, la nube pública no es, ni mucho menos, sinónimo de nube insegura.

La piedra angular en el mundo inteligente

La nube privada está ideada para empresas que necesiten una infraestructura en la nube única y no compartida con otras corporaciones, aunque puede estar gestionada por proveedores externos que dispongan de la tecnología, como es el caso de las soluciones de Huawei. Obviamente la nube híbrida combina lo mejor de ambas, como los costes de la pública y el mayor nivel de control y personalización de la privada.

La nube y la inteligencia artificial con Huawei Enterprise Intelligence

Huawei tiene previsto un plan de ayuda y soporte para empresas, un ‘cable que les permitirá acelerar la transformación digital y tecnológica de las distintas compañías. Aquí es donde entra en juego el nuevo pilar de Huawei Cloud: Enterprise Intelligence.

Enterprise Intelligence (EI) se convertirá en la solución integral de Huawei para ‘habilitar el mundo inteligente’. La mejor nube debe ser capaz de ofrecer los servicios que los clientes necesitan y la Inteligencia Artificial es necesaria para crear valor para las empresas.

Así se presenta Huawei Enterprise Intelligence, un servicio internacional que incluye distintos tipos de servicios inteligentes en la nube: desde plataformas básicas de machine learning, deep learning y análisis gráfico de datos con IA, hasta servicios generales de inteligencia artificial, como reconocimiento visual o APIs de reconocimiento de voz y lenguaje natural. Y, por supuesto, Huawei también ofrece soluciones adaptadas y 100% especializadas a escenarios concretos según las necesidades de cada industria. En resumen, todo lo que una empresa podrá necesitar de cara a aplicar la inteligencia artificial y la nube más avanzada a sus servicios.

Inteligencia artificial y nube en el mundo real

¿Cómo afecta la nube al ciudadano? Parece que todo esto del cloud computing nos queda lejos, que solo está enfocado al mundo corporativo, pero la realidad es que su aplicación en diversos servicios y escenarios sí tiene repercusión en nosotros los usuarios, y que afectará mucho y de forma positiva a nuestra vida.

Un caso real de aplicación de la nube y la Inteligencia Artificial es el desarrollo de la smart city, una ciudad conectada e inteligente que potencia, por ejemplo, el uso de los dispositivos móviles con aplicaciones adaptadas para acceder a servicios gubernamentales, transportes y servicios médicos, con el objetivo de aumentar la eficiencia. Entre las ventajas de crear una ciudad más inteligente, Huawei destaca su impacto en la reducción del crimen, el aumento de ingresos por turismo o la mejora en la asistencia sanitaria, todo gracias al flujo continuo de información y análisis de datos que van generándose.

Imaginad cuánto podría cambiar el tráfico y la movilidad en una ciudad con un conjunto de sensores que controlaran los semáforos y los carteles de información indicando en tiempo real alternativas a un atasco para llegar a determinados puntos de la ciudad. Esto es solo un pequeño ejemplo de lo que se podría lograr, y tal y como indica Huawei durante su congreso sobre transformación digital, los cambios están al alcance de nuestra mano. Es algo real y que puede ocurrir ya.

Ciudades inteligentes y aeropuertos más eficientes

Otro ejemplo de desarrollo digital que afecta al mundo real es la modernización y creación de aeropuertos inteligentes. En este terreno Huawei ya se ha asociado con el Aeropuerto Internacional de Dubai, en Emiratos Árabes Unidos, para llevar a cabo una transformación digital que le permita dar cabida al constante flujo de pasajeros y mercancías.

En concreto, en 2016 pasaron por el Aeropuerto de Dubai más de 83 millones de personas, pero se espera que esa cifra aumente a más de 115 millones en el año 2025, con un pico de tráfico en 2020 por la celebración de Expo Dubai. Junto a Huawei cubrirán las necesidades tecnológicas y ofrecerán una experiencia conectada en el aeropuerto que permita facilitar el uso de sus instalaciones a los viajeros que pasen por este aeropuerto. El uso inteligente del espacio, las zonas de taxi y el aparcamiento para aviones permitirá ahorrar mucho tiempo a los pasajeros.

El proyecto pasa por crear centros de datos modulares para gestionar el incesante flujo de información de las instalaciones, crear una infraestructura de almacenamiento y plataformas en la nube para el análisis masivo de esos datos y desarrollar soluciones de comunicación.

En China, el departamento de la Policía de Tráfico de Shenzhen ha usado la plataforma de IA de Huawei Cloud para analizar y filtrar las imágenes de infracciones de tráfico, resultando en un aumento 10 veces mayor de la eficiencia al detectarlas. Esto ayuda a crear carreteras más seguras y reducir los índices de accidentes en nuestras carreteras, y mediante la implantación de un relativamente sencillo sistema podría llegar a las carreteras de cualquier país.

La computación en la nube es un pilar básico de nuestro futuro más próximo, ¿qué ocurre con la privacidad de los datos? Habrá una cantidad ingente de información compartida y procesada, pero Huawei asegura que en ningún caso se negociarán o monetizarán esos datos, sino su tecnología y servicios.

Los cambios reales para nuestras vidas que la inteligencia artificial y el uso de la nube puede ofrecer están aquí y se pueden empezar a utilizar ya. Vivimos ante un emocionante futuro en el que la tecnología estará más presente que nunca, ayudando a mejorar nuestras vidas.