Apple patenta una correa para el Watch que se ajusta sola

Apple patenta una correa para el Watch que se ajusta sola

Apple ha presentado en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos una nueva correa para el Watch y otros dispositivos que se ajusta sola.

Apple patenta una correa de «ajuste dinámico».

Cual zapatilla de la película ‘Regreso al futuro’, cuyos cordones se ajustan al pie de forma automática, Apple ha registrado una patente en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos en la que vemos una correa para el Apple Watch y otros dispositivos que se ajusta por sí misma a nuestra mano.

No está pensado exclusivamente para el Apple Watch, sino para todos aquellos productos «que puedan unirse de forma desmontable a un usuario». Esto es, para un reloj, para pulseras de actividad o incluso para fundas para iPhone deportivas.

Correa inteligente que se ajusta por sí sola

La idea es que nos olvidemos de ajustar la correa (muchas veces un proceso difícil, sobre todo si hablamos correas metálicas, donde tendremos que pasar muy probablemente por una joyería), por cuestiones de comodidad y de ahorro de tiempo.

También se soluciona el problemas de longitud invariable, pues puede darse el caso de que una persona tenga la muñeca más grande que la propia correo, que podría ocurrir.

Pero ya no solo hablamos de que sea incómodo tener que estar ajustando la correa por nosotros mismo, o que perdamos más tiempo, sino que directamente, cabe la posibilidad de que no logremos ajustárnosla a la perfección y que por lo tanto los sensores del dispositivo no funcionen del todo correctamente. También se ajustaría’en vivo’ a los cambios en nuestro cuerpo, cuando, por ejemplo, hacemos deporte.

Como cualquier otra patente, cabe la posibilidad de que nunca veamos este sistema en funcionamiento. Ni siquiera es estrictamente necesario que Apple haya comenzado el desarrollo de este producto. De hecho, la patente no fue solicitada ahora, sino en 2015, solo que ahora es cuando se ha aceptado.

El iPhone X, por ejemplo, fue presentado este mismo año, pero desde Apple aseguran que llevaban cinco años desarrollándolo (tanto la pantalla infinita como el Face ID). Patentar o comenzar a investigar algo no implica que vayamos a tenerlo en el mercado de manera instantánea.