Las baterías antiguas de los coches eléctricos pueden ayudar a la red eléctrica

Las baterías antiguas de los coches eléctricos pueden ayudar a la red eléctrica

Las marcas de automóviles acaban de tener una idea para aprovechar las baterías antiguas de sus coches eléctricos. ¿Por qué no almacenar energía con ellas?

Las marcas de automóviles acaban de tener una idea para aprovechar las baterías antiguas de sus coches eléctricos. ¿Por qué no usarlas para almacenar energía renovable?

Los coches eléctricos son parte del futuro más inmediato que nos espera. Es cierto que ahora no terminan de despegar, compitiendo de tú a tú con los coches de combustión y los híbridos. Pero lo más seguro es que se vayan haciendo más y más populares, a medida que se reduce su coste y pasan a tener más incentivos.

El fabricante de coches eléctricos más destacado es Tesla, pero el resto de marcas tampoco se quedan atrás. Nissan es uno de los fabricantes “tradicionales” más metido en el futuro eléctrico, seguido de marcas como Renault o Toyota. BMW y Mercedes-Benz, otras de las marcas que trabajan en conducción eléctrica, acaban de tener una idea para aprovechar las baterías usadas.

BMW crea su propia granja de baterías

BMW ha aprovechado la producción del BMW i3 número 100.000 para presentar la “granja de almacenamiento de baterías BMW” en Leipzig, Alemania. Como su propio nombre indica, es una simple instalación llena de baterías. Estas baterías son las del BMW i3, es decir, no están utilizando ningún modelo de batería extraña.

La instalación es modular, por lo que se puede ampliar para almacenar más baterías. De momento tiene 500 baterías instaladas y una capacidad máxima de 700. Las 500 baterías son una mezcla de nuevas y usadas; el BMW i3 sólo tiene 4 años, por lo que no hay muchas baterías usadas sin utilizar.

Lo interesante de esta instalación es el uso que se le dan a estas baterías. La instalación tiene su propio aerogenerador para generar energía renovable, que utiliza para funcionar y llenar las baterías. También está conectada a la red eléctrica alemana, pero no para obtener energía: la instalación suministra energía a la red eléctrica cuando es necesario.

De esta forma, y cuando hay picos de uso, no es necesario generar más energía contaminante o no satisfacer la demanda. La energía almacenada en la instalación es capaz de absorber parte de esta demanda. Es decir, ayudará a toda la red eléctrica. Según recoge Electrek, la granja de baterías podría dar una autonomía de 100.000 kilómetros al BMW i3.

Mercedes-Benz hace lo propio con sus Smart

Lo cierto es que BMW no es la primera que piensa en un proyecto así. Otra marca de coches, Mercedes-Benz, anunció hace unos días que quiere usar 1.000 baterías de Smart eléctricos para construir su propia granja de baterías en Lünen, Alemania.

Será la segunda instalación de almacenamiento de baterías más grande del mundo. Y tiene el mismo objetivo: ayudar a regular la red eléctrica alemana. Por el momento no han alcanzado las 1.000 baterías, pero ya tienen las primeras en funcionamiento y su intención es alcanzar esos números a finales de año.

Una segunda vida para las baterías antiguas

Lo cierto es que las baterías antiguas de los coches eléctricos no mueren junto al coche. Aunque pierdan energía, siguen siendo de utilidad después de su vida útil.

Usarlas para almacenar energía en granjas haría a los coches eléctricos aún más ecológicos; no se perderían esas baterías cuando el coche dejase de funcionar.