Omicrono, la tecnología de El Español

Pronto podrás subirte a un taxi que se conduce solo gracias a Google.

Waymo es la compañía subsidiaria de Alphabet (la matriz de Google) en cargada de la investigación de los coches autónomos. Desde 2009, cuando ni siquiera era una compañía en sí misma, han presentado muchas mejoras y actualizaciones importantes. Recientemente, en 2015, ‘Firefly’, el coche autónomo de Waymo, realizó por primera vez un viaje en una carretera pública.

Otro de sus hitos más importantes ha sido alcanzado este año, cuando se añadió la Chrysler Pacifica Hybrid al catálogo de vehículos autónomos, que dispone de una plataforma autónoma de producción masiva totalmente integrada.

Taxis autónomos este mismo año

Ahora, pretenden usar precisamente esta minivan para transportar a personas antes de que finalice el año. De hecho, ya están buscando early adopters para ello: necesitan gente que use los coches autónomos de Google para ir al trabajo, a la escuela o  para cualquier cosa.

Por el momento el programa de early adopters, que son los usuarios que están buscando para que prueben los coches autónomos, está únicamente disponible en las áreas metropolitanas de Phoenix, incluyendo Chandler, Tempe, Mesa y Gilbert, todas ellas ciudades estadounidenses.

Cualquiera puede aplicar para participar al programa (obviamente, tendremos que vivir en Phoenix) y, una vez dentro, cualquier miembro de nuestra familia podrá solicitar uno de estos vehículos. Por supuesto, estos usuarios no tendrán que pagar para usarlos, pues a Google le interesa para ir recogiendo datos y para ir afinando la tecnología.

Waymo y Uber, la batalla continúa

La batalla legal entre Waymo y Uber continúa: Google está reclamando a Uber la friolera cantidad de 2 200 millones de euros (2 600 millones de dólares) por el robo de tecnología que realizó uno de los ex-empleados de Google al pasarse a Otto, la compañía de semi-tractores autónomos de Uber.

Se calcula que fueron 14 000 los documentos robados y que además el ex-empleado se hizo con 50 000 correos electrónicos. Juego sucio, sin duda. La vista del juicio está pendiente para el 10 de octubre, dentro de unos días, cuando muy probablemente conozcamos el final de esta larga historia.

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