Esta correa para el Apple Watch permite análisis de ritmo cardíaco más exactos

Esta correa para el Apple Watch permite análisis de ritmo cardíaco más exactos

KardiaBand, una nueva correa para el Apple Watch es capaz de realizar análisis de ritmo cardíaco mucho más exactos.

El Apple Watch incorpora de serie un sensor cardíaco. Es orientativo, pero no lo más preciso que hay. Digamos que debemos tomar los datos con cautela, pues nos podemos llevar algún susto desagradable. Por ello, no ha sido aprobado ni certificado por ninguna entidad sanitaria, igual que el resto de sensores de ritmo cardíaco del resto de teléfonos y relojes que lo incorporan. Está bien tenerlo, pero no nos podemos fiar al 100%.

No obstante, se ha presentado una correa/accesorio para el Apple Watch que sí que ha recibido la certificación de la FCA, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos. Es decir, que los resultados de esta máquina, aun sin estar certificado por el organismo homólogo español, son de fiar.

No quiere decir que los datos obtenidos con la nueva correa del Apple Watch tengan vinculación legal, sino que simplemente son de fiar. Y es que, con el sensor óptico del Watch, a veces obteníamos datos exageradamente altos, lo que ha provocado más de un susto y que más de uno acabe por pasar por la consulta del médico cuando realmente ha sido el smartwatch el que no funciona del todo preciso.

El primer sensor certificado para el Apple Watch

AliveCor es la compañía que ha desarollado KardiaBand, la correa para el wearable de Apple. Es capaz de medir el ritmo cardíaco, detectar anomalías en él, y detectar fibrilación auricular, la arritmia cardíaca más frecuente.

Para ello, usa una Inteligencia Artificial que compara tus datos con los de personas sanas y enfermas. El rango para saber si estamos sanos no es genérico, sino que cambie de una persona a otra.

Es compatible con Apple Watch Series 1, 2, y 3, pero no con el modelo original

La correa pasa totalmente desapercibida y apenas se nota que incluye un sensor en su interior. Concretamente, lo que veremos, será una placa metálica en la parte inferior, que es donde tendremos que colocar nuestro dedo. Así, se consiguen dos puntos de contacto: con la muñeca y con el dedo. Solamente son necesarios 30 segundos para realizar un análisis del ritmo cardíaco.

La diferencia entre el sensor óptico del Watch con la tecnología que esta correa incorpora es que en este caso se usan dos puntos para que se pueda disponer de un circuito eléctrico cerrado, que se completa desde la muñeca de una mano hasta el dedo de otra con la placa metálica.

La correa tiene un precio de 200 dólares (unos 170 euros) casi tanto como algunos Apple Watch de primera mano, o la mitad del último modelo.  Requiere una suscripción anual de otros 99 dólares (unos 83 euros) para poder usar la nube para almacenar los datos y para poder exportarlos.