La NASA reinventa la rueda: no puede pinchar, aguanta lo que le echen y recuerda su forma

La NASA reinventa la rueda: no puede pinchar, aguanta lo que le echen y recuerda su forma

Ingenieros de la NASA han desarrollado una rueda capaz de soportar cualquier cosa que le echen, ideal tanto para Marte como para la Tierra.

Ingenieros de la NASA han desarrollado una rueda capaz de soportar cualquier cosa. Ideal para entornos extraterrestres.

Es cierto que muchas de las invenciones del último siglo que usamos en nuestro día a día provienen de la exploración espacial; y aunque no nos imaginamos un coche con las ruedas que la NASA acaba de presentar, eso no significa que la tecnología detrás de ellas no tenga mucho potencial.

De hecho, es un avance tan grande que la propia NASA no ha podido evitar presumir de que ha “reinventado la rueda”. Y la verdad es que, cuando la ves en movimiento, tienes que darles la razón.

Una rueda para Marte… o para la Tierra

El proyecto ha nacido en el centro de investigaciones Glenn, y es la evolución del concepto de “neumático sin aire” que la NASA y Goodyear desarrollaron con vistas a regresar a la luna. El nuevo “neumático superelástico” parte de una idea semejante, una malla de metal, pero está diseñado para soportar el duro terreno de Marte.

Los ingenieros de la NASA descubrieron por las malas que las seis ruedas de aluminio del Curiosity, no estaban a la altura; la cantidad de agujeros y daños sufridos en apenas unos meses han comprometido las operaciones del rover marciano en más de una ocasión.

El fallo estuvo en crear ruedas en bloques sólidos de metal; al chocar contra las rocas, más duras y afiladas de lo que se esperaba, esa fuerza no tiene a dónde ir y acaba dañando la rueda.

El secreto detrás de la rueda capaz de soportar cualquier cosa

El neumático superelástico, como su nombre indica, está diseñado para absorber esos golpes y picos. Está compuesto por cientos de “hilos” de una aleación de nitinol, una aleación de níquel y titanio que es capaz de deformarse y volver a su forma original. En vez de estirar las uniones hasta que se rompan como en otros metales, el nitinol puede reorganizar las uniones para volver a tomar la forma que tenía.

De esta forma, la rueda puede pasar por encima de todo tipo de obstáculos, y recuperar la forma redonda en terreno llano. De hecho, la rueda puede deformarse hasta el mismísmo eje sin problemas. La velocidad también puede aumentarse sin peligro de roturas.

La NASA está tan contenta con este diseño que espera incluirlo en futuros rovers marcianos; lamentablemente, puede que llegue un poco tarde para la misión planeada para el 2020.

No solo eso, sino que también se planea como una alternativa a los neumáticos tradicionales en la Tierra; estas ruedas serían especialmente útiles para vehículos todoterreno, por ejemplo.