La IA de Deepmind se ha convertido en una maestra del ajedrez después de divertirse un rato por si sola

La IA de Deepmind se ha convertido en una maestra del ajedrez después de divertirse un rato por si sola

La última IA maestra del ajedrez es capaz de adaptarse a cualquier juego sin ninguna ayuda, sólo con la información básica.

Deepmind se hizo famosa en la primera mitad de 2017 por crear una IA capaz de vencer a los mejores jugadores de go del mundo de manera categórica.

En Deepmind ya habían alcanzado su objetivo y ahora preferían centrarse en otros, no relacionados con juegos. Para Deepmind, ofrecer la mejor IA para un juego de mesa no tiene sentido económico; pero al enfrentarse a campeones del mundo, han podido mejorar sus algoritmos para tareas que no parecen tener relación.

Es por eso que los desarrolladores decidieron retirar su IA; pero eso no significa que no puedan entretenerse de vez en cuando con otros juegos de mesa como el ajedrez.

Una IA maestra del ajedrez, y lo que le echen

El último estudio publicado por la compañía, ahora propiedad de Google, se centra en cómo AlphaGo Zero, una IA “genérica” es capaz de aprender y amaestrar un juego por si sola; es decir, no es una IA diseñada específicamente para un juego concreto, y sólo recibió las reglas básicas de cada uno.

Después de ocho horas jugando sola, AlphaGo Zero estaba casi lista; primero, venció holgadamente a la IA especializada en Go que meses atrás había vencido a los mejores jugadores del mundo.

Cuatro horas de entrenamiento después, venció a Stockfish, el que probablemente es el mejor programa de ajedrez del mundo. Y por último, venció a programas especializados en shogi, un juego de mesa japonés muy parecido al ajedrez.

Adiós a las IA especializadas, hola a las IA genéricas

AlphaGo Zero ha vencido a estos programas para algo más que para entretenerse. Sus victorias demuestran que la teoría detrás de su creación es correcta; que en vez de crear IAs especializadas en un tipo de problema, el futuro será crear sistemas genéricos que puedan ser aplicados a una variedad de problemas.

En menos de 24 horas, es posible adaptar una IA a diversas situaciones; sí, estamos hablando de tres juegos de mesa, pero cada uno tiene sus propias reglas y peculiaridades a las que hay que adaptarse. Que haya sido capaz no solo de jugar, sino de dominar estos juegos, demuestra su potencial.