Los mayores triunfos de la tecnología en 2017

Los mayores triunfos de la tecnología en 2017

2017 ha sido un gran año para la tecnología, y no sólo hemos tenido cosas malas. Os mostramos los mayores triunfos de la tecnología para demostrarlo.

Este año también ha sido un gran año para la tecnología. Y lo mejor que podemos hacer para demostrarlo es revisar todo lo que se ha conseguido en 2017.

La tecnología avanza a pasos agigantados, pero muchas veces puede ser complicado verlo. En el pasado imaginábamos que el futuro tendría cosas como coches voladores o monopatines voladores. Pero ver que no se cumplen nuestras predicciones, cuando echamos la vista atrás y analizamos la tecnología actual, puede ser desalentador.

Esta sensación es un poco infundada en realidad. La tecnología ha dado pasos de gigante en los últimos años, aunque no haya sido de la forma que esperábamos. Y la mejor forma de darnos cuenta de ello es analizar todo lo que la tecnología ha alcanzado este año. ¿Nos acompañas en este particular viaje a lo largo de 2017?

Han llegado los asistentes de voz

2017 está siendo el año en el que estamos viendo el verdadero potencial de los asistentes de voz. Ya estaban presentes en teléfonos, pero es ahora cuando han empezado a llegar a los hogares con dispositivos como los Amazon Echo o los Google Home. Por no hablar de todas las integraciones con televisores, auriculares y otros dispositivos que están surgiendo.

En España todavía no han llegado, pero ya hemos visto el primer paso: Google Assistant ya está disponible en español. Es cuestión de tiempo que Google traiga su Google Home a España. Además, esto añade presión a compañías como Amazon para que también lancen sus dispositivos y asistentes en español. Una carrera en la que ganamos todos.

El año de la realidad virtual

Ocurre algo parecido con la realidad virtual. Es un campo que lleva varios años en desarrollo y lanzamiento, pero es en este año cuando hemos empezado a ver grandes avances. Para empezar, fabricantes como Oculus están intentando acabar con el problema de los cables, creando cascos que no requieren conexión a ordenador.

También tiene mucho que ver la mejora de los contenidos en realidad virtual. Ahora los juegos en VR están mejor hechos, y producir vídeos en 360 grados es más fácil que nunca. Por otra parte, plataformas como YouTube o Facebook ya ofrecen contenido en este formato. Estamos hablando de un gran año para la realidad virtual.

Los coches autónomos podrán salir solos

Los coches autónomos también llevan varios años en desarrollo. Y este año ha supuesto muchas cosas para la tecnología. Es el año en el que más fabricantes han estado probando y desarrollando la tecnología en carreteras reales. También hemos visto este año demostraciones de compañías como Tesla o Google, mostrándonos coches que ya se conducen solos en carretera.

Aunque lo mejor está por llegar, sin lugar a dudas. En 2018 los coches podrán salir a las carreteras de California sin nadie a los mandos. Es decir, los coches autónomos podrán mostrar todo de lo que están hechos, incluso sin incluir un volante. Muy buenas noticias para quienes puedan alcanzar tal nivel de automatización.

Y los coches eléctricos se vuelven asequibles

Mientras la tecnología autónoma no hace más que crecer, los coches eléctricos se vuelven más económicos. La dependencia a los combustibles fósiles que tenemos a día de hoy tiene que ser reducida o incluso cortada en pocos años. Y, por suerte, la etiqueta de precio de los coches 100% eléctricos desciende.

El mejor ejemplo es el Tesla Model 3 por 35.000 dólares, aunque los largos plazos para obtener uno lo convierten en un mal ejemplo. Por 25.900€, el Nissan LEAF se coloca como una buena alternativa. Todavía no han alcanzado lo asequibles que son los coches con motores de combustión, pero se van acercando.

Adiós a los marcos en las pantallas de los teléfonos

Acercándonos a un terreno más cercano al usuario, este año también ha supuesto la aparición en masa de los smartphones con pantallas sin marcos. El iPhone X, los Samsung Galaxy S8, el Huawei Mate 10, el LG V30, el Xiaomi Mi MIX 2… todos destacan por un diseño en el que se reducen los marcos al extremo.

Y ojo, porque esto no es algo exclusivo de los teléfonos más caros o de los buques insignia. Tanto Samsung como LG ya han estrenado smartphones en las gamas intermedias con esta característica de diseño. Y cada vez veremos más y más smartphones que intentan ahorrar lo máximo posible en marcos.

La IA sigue evolucionando por sí sola

No hay semana en la que no salga una noticia sobre la inteligencia artificial, y esto ocurre por una buena razón. Todo lo que tiene que ver con inteligencia artificial está creciendo de una manera abismal. Los ordenadores ahora son capaces de aprender sin nuestra ayuda, derrotar a campeones mundiales en juegos como el Go o incluso llegar a inventarse lenguajes propios.

El Internet de las Cosas se expande

Igual que la inteligencia artificial está avanzando, también evoluciona el Internet de las Cosas. La manía de ponerle Internet a todo tiene a los usuarios divididos, pero es innegable que se ha convertido en una tendencia. Enchufes, termostatos, cerraduras, luces, electrodomésticos… ahora podemos encontrarlos con conexión a Internet o a nuestro smartphone.

Y las redes zombies no son una excepción

Esto no es tan bueno, pero también merece su reconocimiento. Al tener más dispositivos que nunca conectados a Internet, los hackers han aprovechado para crear las redes zombies más grandes que hemos visto hasta ahora. Millones de dispositivos sincronizados y atacando al mismo tiempo, capaces de tirar servicios enteros.

Del reconocimiento de huella al de rostro

Por último, no parece un buen año para el reconocimiento de huella dactilar. El método de identificación que lleva años con nosotros se está viendo sustituido por el reconocimiento de rostro. Y el mejor ejemplo es el iPhone X, un teléfono que prescinde por completo del lector de huella dactilar para apostarlo todo por el reconocimiento de rostro.

Pero eso no es todo. En China ya se está experimentando con la idea de usar tu cara para identificarte ante un ordenador, confirmar pagos o realizar trámites administrativos. Puede que, en el futuro, sólo necesitemos mirar a una cámara para que un ordenador sepa que seamos nosotros.