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Llevamos unos días de luto –color STOP SOPA– como consecuencia relativa al cierre de Megaupload y, casi en cadena de dominó, FileSonic y FileServe. Muchos de vosotros es posible que seáis unos consumidores compulsivos de series de televisión –yo lo soy de las que emiten en EEUU en versión original– y, consecuencia de estos cierres, os habréis quedado sin el cauce para conseguir los episodios semanales.

Habitualmente un usuario recurre a alguna web que alojaba estos contenidos y de la que, pinchando en un enlace, nuestro navegador se encarga de descargarlos. Son las llamadas descargas directas, porque no hay ningún intermediario entre el sitio donde está el contenido y el interesado en la descarga. Tal y como está el panorama, os vamos a proponer otro sistema muy útil y habitual, pero que para algunos de vosotros podrá resultar desconocido sobre todo por su complejidad e idiosincracia. Vamos a hablar de las descargas P2P mediante BitTorrent.

Si bien con las descargas directas no hay demasiada complicación, salvo las que imponga la web encargada de alojar los contenidos –todos odiamos los captchas que nos solicitan luego para las descargas–, con las descargas P2P a través de BitTorrent hay que tener claro cómo funciona, tanto para compartir tu contenido como para descargarlo.

¿Cómo funciona BitTorrent?

Para recurrir al sistema de descargas P2P por BitTorrent nos hace falta una aplicación. Algunos navegadores web integran su propio cliente de Torrent, o bien puedes instalar una de las aplicaciones disponibles según Windows, OSX o Linux.

Esta aplicación se encarga de preparar lo que se va a compartir, dividiéndolo internamente en micropartes, que finalmente generará un fichero .torrent que contiene la descripción de todas las partes y además un código de comprobación de errores. El que se encarga de compartir debe anunciar o publicar ese torrent en un tracker, que es el nombre que recibe el servidor dedicado a esa tarea. Seguidamente comenzará a compartir entre todos los usuarios que hayan conseguido ese .torrent, ya sea porque lo publicó en una web, foro, etc.

El secreto del éxito de este sistema es que el contenido no se distribuye de forma secuencial a los interesados, si no que lo va repartiendo entre ellos, de esta forma el total del contenido puede estar distribuido entre muchos, que a su vez irán compartiendo con el resto de interesados hasta que todos completen todas las partes. Así todos hacen la función de descargar y compartir. Dicho esto, es interesante destacar algunos detalles para que todo funcione de forma óptima:

BitTorrent, la alternativa a las descargas directas

  • La persona que genera lo que va a compartir es recomendable que comparta varios enteros de su contenido. Esto se puede saber por el ratio, que es la medida de referencia en las descargas de BitTorrent. Consisten en la operación de dividir los megas que hemos descartado entre los megas que hemos compartido. Si el ratio es igual a 1 quiere decir que hemos descargado y compartido la misma cantidad de megas. Lo ideal es que la persona que comparte algo es interesante que por lo menos, antes de dejar de compartir, haya compartido varias partes, o sea, un ratio superior a 1.
  • Por parte de los que descargan se recomienda la misma norma que, por lo menos, nuestro ratio sea igual o superior a 1. Hay que tener en cuenta que en España las conexiones no son simétricas, o sea, que nuestro proveedor de Internet nos oferta mayor ancho de banda para descarga que para subida. Así, por esa premisa, lo normal es que acabemos antes de descargar y veamos que nuestro ratio está por debajo de 1. Lo correcto es que una vez cumplida la descarga sigamos compartiendo por un tiempo. Todo esto se puede configurar sin problema desde la aplicación o cliente de torrent, así como el ancho de banda de tu conexión que quieres usar para descargar y para compartir.
  • Algunos trackers son privados y exigen que el ratio general siempre sea superior a 1 –si no es así te pueden penalizar con la expulsión–, con lo que se consigue que las descargas que allí se comparten siempre tengan una velocidad más que aceptable, además de conseguir que la vida de las descargas sea mayor. También se puede solicitar que algo que ya no tiene gente compartiendo que se vuelva a compartir.
  • La vida de un torrent la deciden las personas que lo hayan descargado. Al conectarnos con la aplicación lo normal es que haga una búsqueda en el tracker –como The Pirate Bay– para ver cuantas personas siguen compartiendo ese contenido. Las novedades, por norma general, a poco que haberse publicado o anunciado suelen tener una velocidad de descarga muy alta, puesto que hay muchos interesados descargando y a la vez compartiendo. Por contra las descargas más antiguas es muy probable que ya no haya nadie compartiéndola.
  • No existe un buscador de torrents, aunque casi todos los trackers suelen tener su foro, donde se suelen anunciar las novedades y a través de ellos se pueden encontrar los torrents, pero sin no fuera por esto no habría forma de encontrarlos. Dicho esto, gracias al buscador de Google y a su motor de búsqueda, capaz de husmear en todos los foros públicos, podemos encontrar parte a este vacío –pero repito, sólo si en alguna web o foro público se han encargado de publicar el torrent.
  • Obviamente, para compartir por primera vez un contenido, o igualmente para conseguir que tu ratio sea igual o superior a 1 en algo que estés descargando, tendrás que dejar tu ordenador encendido, pero todo es por el bien del resto de los interesados.

Como ves hay vida más allá de las descargas directas y, a poco que aprendas a usar este sistema, comprenderás que es el mejor sistema para compartir y descargar contenidos; no echando de menos los otros sistemas. Por si acaso, puedes consultar los manuales de uTorrent –uno de los muchos clientes de BitTorrent disponibles– para obtener más información de todo este mundillo y resolver las dudas que te vayan surgiendo. Esperamos que esto te haya servido de ayuda.