Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Era el 28 de mayo de 2009. En el segundo y último día del Google I/O de aquel año (el congreso de desarrolladores convocado anualmente por Google), la compañía de Mountain View dio el batacazo al presentar Wave, un nuevo y revolucionario producto que ellos mismos definían como “el correo electrónico si hubiera sido inventado hoy”. Mediante un larguísimo video de una hora de duración, Google dejaba a todos con la boca abierta y unas ansias enormes de probar el nuevo producto con el que el gigante de las búsquedas estaba dispuesto a jugarse todas sus cartas.

Muchos meses de espera pasaron y finalmente, en septiembre de aquél año, las primeras 100 mil invitaciones se repartieron a un selecto público, lo que dio origen a un hype tremendo. Todos querían conseguir una invitación como fuese para ser de los primeros en entrar a Wave y verlo con sus propios ojos, aunque muy pocos realmente entendían cuál era su objetivo.

Al final, esto le acabó pesando mucho más de lo que Google esperaba. Wave era una herramienta muy potente: permitía subir archivos mediante arrastrar y soltar (que por entonces era una novedad), proveía de una completa API que permitía desarrollarle extensiones, gadgets y robots (incluso algunos para que los Forever Alones tuvieran con quién conversar), proporcionaba un medio para desarrollar trabajo colaborativo y hasta contaba con detalles curiosos como poder ver lo que tu contraparte escribía en tiempo real (función que a mí siempre me pareció molesta).

Google Wave UI

Su problema se centraba en dos detalles: el anteriormente mencionado de no saber qué uso darle, y el hecho de que al ser un servicio accesible solo por invitación, hacía que cuando lograbas entrar descubrieras que la mayoría de tus conocidos todavía no estaban ahí, y no podías invitarlos tú mismo ya que Google se daba el lujo de hacerte esperar antes de darte invitaciones para repartir. Esto, al ser una herramienta colaborativa, le quitaba mucha utilidad.

Al paso del tiempo, el hype generado fue disminuyendo y los usuarios que habían accedido a Wave no volvieron a entrar. A Google se le bajó el ego y se puso a repartir más invitaciones (yo me quedé con 24, pero para entonces ya no lo usaba), pero no funcionó. Tiempo después lo abrió a todo el público, pero nada lograba hacer que volviera a captar la atención.

Para entonces ya se empezaba a hablar de Wave como el fiasco del 2009. Diversos medios pronosticaron su cierre, y algunos movimientos de Google, como lanzar una convocatoria de reclutamiento de desarrolladores para crear un foro basado en Wave, parecían gritos desesperados para hacerle ver a la comunidad que su plataforma inútil sí podía tener algún uso.

RIP Google WavePero a final de cuentas, el Titanic que era Google Wave se acabó hundiendo sin remedio. El 4 de agosto de 2010, Google cumplió con lo pronosticado y anunció que abandonaba el proyecto debido a su falta de acogida. Aclaró también que la tecnología desarrollada para Wave no sería desperdiciada y se acabaría integrando en el resto de los servicios de Google, y que prepararía una opción para que los usuarios pudieran descargar sus waves y conservarlos. Ese mismo año, Google liberó el código de Wave y la Fundación Apache lo acogió bajo el nombre de Apache Wave. Mientras tanto, al Google Wave original se le dio una fecha de muerte: 30 de abril de 2012, día en que el sitio alojado en wave.google.com dejaría de existir para siempre.

Ese día ha llegado. Están corriendo las últimas 24 horas en la vida de Google Wave como lo conocíamos. Y ahora, tras visitarlo luego de 2 años, sus novedades ya no parecen ser tan extrañas. Vivimos en una época en la que el trabajo colaborativo en la nube se ha vuelto cosa de todos los días, y en donde la abundancia de redes sociales hace que la información esté dispersa en muchos puntos, con lo que un medio de trabajo centralizado no vendría nada mal. Viendo así las cosas, quizás Wave no fuese un servicio inútil, sino quizás, y solo quizás, se haya adelantado un par de años a su época.

¿Qué opinas tú? ¿Crees que Wave realmente estaba destinado a fracasar, o solo requería de más tiempo? ¿Podría haber tenido éxito si Google hubiese sido más paciente y le hubiera dado la publicidad que hoy le da, por ejemplo, a Google Plus? ¿Se habría convertido en una herramienta más útil de haberla seguido desarrollando?