Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Es curioso como la historia juega malas pasadas en ocasiones, sobretodo si se trata de vaticinar el futuro. Está claro que nadie dispone de la bola de cristal donde poder acertar con el futuro, menos aún en cuestiones tecnológicas. Pero está claro que a muchos personajes les ha perdido la boca en alguna ocasión, costando mucho en algunos casos. Por suerte la historia también hace que no siempre se cometan los mismos errores.

Ken Olsen ha sido uno de esos personajes a los que ciertas afirmaciones le han pasado factura, al menos económica. Idolatrado por el mismísimo Bill Gates en su adolescencia, Olsen era a finales de los 70 el co-fundador y CEO de DEC (Digital Equipment Corporation), la segunda fabricante más importante de ordenadores de aquel entonces después de IBM. Mientras que el gigante azul construía grandes ordenadores, DEC lo hacía a más pequeña escala. Pero Ken Olsen no veía claro lo del ordenador personal, tenía serias dudas de que pudiera funcionar y eso le llevó a afirmar que “no existe ninguna razón para tener un ordenador en casa”.

Aunque hay que aclarar que las palabras de Olsen fueron un poco sacadas de contexto, ya que él se refería a un sistema que controlara todos los aspectos de una casa y no a lo que actualmente conocemos como ordenador personal. Pese a todo esta afirmación reflejaba claramente una falta de visión de futuro de Ken Olsen, lo que dicen que provocó que DEC se fuera tambaleando hasta que finalmente fuera comprada por Compaq (que a su vez fue comprada por HP). Achacan este fracaso a la frase que ha marcado a Ken Olsen para la posteridad.

Pero quien esté algo enterado de lo que se mueve en el mundo tecnológico estará más que acostumbrado a leer frases que bien podrían ser la de Olsen, al menos igual de impactantes a día de hoy. Y es que amigos mios, en cuestión de tecnología no existen los imposibles y no hay cosa menos predecible que el gusto de la gente. Porque no nos engañemos, por más gurús, genios, visionarios o como queráis llamarlo que pueblen este mundo, nadie puede adelantarse al futuro para saber que funcionará o que no funcionará.

Ejemplos hay muchos, como el tamaño de la pantalla de un smartpone, la cantidad de memoria que debería llevar un ordenador o el fin del spam son muchas de las perlas que habremos leído y oído. Afortunadamente parece que las empresas toman nota y se aplica aquello de donde dije digo, dije diego. Rectificar es de sabios y mucho han cambiado las cosas. Ahora el usuario manda más que nunca y las empresas escuchan. Si una pantalla más grande es lo que piden los usuarios, se hace más grande, por poner un ejemplo.

Siempre nos quedarán las viejas frases para seguir divirtiéndonos de cómo lo que estos personajes veían como imposible, locura, o disparatado hoy es una realidad. ¿A vosotros qué os parece?

Via Snopes