Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Cómo podría  decir el antiguo director de la CIA, David Petraeus, si quieres guardar un secreto, no lo publiques en Internet (espero que esteis al tanto de sus affairs entre dos y tres mujeres, todo un rompecorazones este hombre). Pero para la gran Red Social, es decir, Facebook, prácticamente no hay secretos, pues nosotros mismos, de forma totalmente voluntaria, le contamos demasiado. Y, valga la redundancia, lo hacemos en demasiadas ocasiones.

Pero lo malo no es que Facebook sepa más de nuestra vida que nosotr@s mismos, sino que esta información caiga en malas manos (es decir, empresas y anunciantes). Podemos hablar de datos como nuestro correo electrónico, número de móvil, intereses, búsquedas, historia profesional, gustos… Actualmente, TODO deja su huella, una huella digital muy difícil de borrar. Es nuestro “pago” por usar Facebook gratis, nuestra intimidad.

¿Existe alguna forma de bloquear esta sangría de datos personales?

Pues si, la hay, pero ni de lejos es la forma que muchos de nuestros contactos han tratado de hacer. Seguro que enseguida reconoceréis este fake que circula por la red y que ha sido denunciado hasta por Mashable (os lo traduzco directamente al español):

“En respuesta a las nuevas directrices de Facebook, por el presente comunicado se notifica a Facebook que tiene estrictamente prohibido divulgar, copiar, distribuir, difundir o tomar cualquier otra acción contra mí sobre la base de este perfil y/o su contenido. Las prohibiciones anteriores también se aplican a sus empleados, estudiantes, agentes y/o cualquier personal bajo su dirección o control. El contenido de este perfil es información privada  y confidencial. La violación de mi privacidad es penada por la ley UCC 1-308 1-103 y el Estatuto de Roma.
Facebook es ahora una entidad de capital abierto. Se recomienda a todos los miembros publicar un aviso similar a este, o si lo prefieren, pueden copiar y pegar esta versión. Si no publica una declaración al menos una vez, indirectamente estarán permitiendo el uso de elementos como sus fotografías así como la información contenida en las actualizaciones de estatus de nuestro perfil”

Bueno, copiar esto no sirve absolutamente para nada, pero os hablaré de algo que sí puede servirnos: Configurar bien nuestra privacidad (tanto en Facebook como en Google). Y, además, existen herramientas que nos hacen esta tarea más sencilla, como Privacyfix, un plug-in para Firefox y Google Chrome, que analiza la configuración de privacidad de cualquier sitio web que visitemos. Nos dice, por ejemplo, qué porcentaje de sitios hemos visitado desde el propio Facebook, o cuando “valemos”, es decir, cuánto valor se le da a nuestra cuenta en la red social.
Es muy configurable, tiene opciones variadas que podéis ir cambiando para rastrear cualquier web o la configuración que gastáis para Google, por ejemplo. Incluso nos permite enviar automáticamente un e-mail para solicitar que borren nuestra información personal de algún sitio web en especial. Es genial.

Por otra parte están los cookies, estos pequeños archivos que te mantienen conectado a la web de forma más rápida y guarda tus preferencias o contraseñas. Lo malo es cuando se pasan, y siguen tu pista, algo que a esta herramienta le preocupa, y te da la opción de eliminar estos archivos al instante, e incluso te permite bloquear que te sigan en el futuro (pero, cuidado, porque esta opción puede provocar que no cargues bien alguna web).

Por último esta la Helthbar o Indicador, una función que te añade un icono en la parte superior del navegador y te permitirá ver la configuración de privacidad del sitio web en el que te encuentres, dándote la opción de modificar esta configuración. Su color cambia según tu privacidad: verde si todo va bien, y parcial o totalmente naranja si estas en riesgo.


En definitiva, una opción fácil y rápida de cubrir nuestros datos en este gran campo que es Internet.

Vía | Yahoo Finance