Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Hoy 3 de abril de 2013, se cumplen 40 años desde que Martin Cooper, Gerente de Motorola, realizó la primera llamada con un teléfono móvil de la historia.

Fue tal el poder de este descubrimiento y el éxito de un gran proyecto, que su creador se permitió hacer esa primera llamada a las oficinas de su compañía rival, Bell Labs. Y como cada gran evento de la historia acompaña una gran frase, esta fue con la que Cooper sorprendió al entonces gerente de esa compañía: “Joel, this is Marty. I’m calling you from a cell phone, a real handheld portable cell phone.”

Aunque ya desde mediados de siglo XX, en el entorno de la investigación de armas y comunicaciones en la Segunda Guerra Mundial, ya se empezó a desarrollar y a poner en práctica aparatos que permitían la comunicación inalámbrica, eran muchos los inconvenientes que retrasarían el anuncio del verdadero teléfono móvil (voluminosos, lentos, escasa funcionalidad…).

A pesar de ello, sirvieron para sentar las bases de un futuro muy prometedor que comenzaría en 1973 con el lanzamiento del Motorola DynaTAC 8000x. Aquí comenzaba la primera generación de teléfonos móviles que provocarían un cambio radical en las comunicaciones y, a su vez, poder implementar la base de su funcionamiento en otros dispositivos.

Más tarde, fueron muchas las empresas que decidieron invertir y hacer competencia a Motorola, llegando en la década de los 90 a popularizarse, casi de forma global, el teléfono móvil como una nueva herramienta de la vida diaria. En este momento, el desarrollo tecnológico fue brutal, llegando a convertirse en un hecho actualmente a escala mundial.

Un claro ejemplo de toda esta evolución es ver en qué punto nos situamos ahora desde el punto de vista tecnológico, cuando tan sólo han pasado 40 años desde el la primera llamada telefónica inalámbrica.

Ni qué pensar en qué punto nos encontraríamos si este hecho hubiese sucedido más tarde o, quién sabe, si no hubiese sucedido.

Aparentemente puede que este hecho carezca de importancia respecto a otros hechos de la historia, pero cabe destacar que si no fuera por los pequeños grupos de investigación y empresas del siglo pasado que confiaron en el desarrollo tecnológico, no podríamos disfrutar de este mundo de la manera que lo hacemos ahora, y ni pensar de como lo haremos dentro de 40 años.