Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

La noticia la publicaba el TSA (Transportation Security Administration) hace unas horas. La organización estadounidense que se encarga  de gestionar la seguridad en los aeropuertos, metros y ferrocarriles norteamericanos ha abierto en la web del gobierno, por un periodo de 90 días, una página en la que los usuarios de los escáneres corporales de los aeropuertos de dicho país puedan publicar sus comentarios sobre este sistema, que llevan en funcionamiento desde hace casi 5 años.

Todo esto surgió a raíz de una apelación de una demanda presentada por el EPIC (Electronic Privacy Information Center) que se opuso desde el principio a la utilización de este tipo de escáneres, debido a la posible violación de la privacidad de los ciudadanos y de los posibles riesgos para la salud que se cree que puede provocar.

La idea de comenzar a utilizar este sistema fue para poder cachear a personas sin necesidad de contacto físico y con un examen mucho más detallado, de manera que las probabilidades de capturar a posibles sospechosos eran mucho más elevadas que con el cacheo convencional y, si a esto le sumamos que Estados Unidos es uno de los países más amenazados por organizaciones terroristas, el implantar un sistema así se hacía casi necesario.

A pesar de ello, fue el aeropuerto de Amsterdam-Schipol el primero en implementar este sistema (2010), siendo los primeros usuarios en pasar por este nuevo tipo de “cacheo”, el personal de vuelo.

Pero ¿cómo funciona este escáner corporal? La tecnología que se utiliza se basa en la reflexión de las ondas de radio de frecuencias muy altas para obtener la imagen del cuerpo de la persona y de los objetos que pueda llevar en su interior. Hay dos tipos de escáneres de cuerpo completo: uno de imágenes de longitud de onda milimétrica y otro de Rayos X de retrodispersión (sólo en el segundo podríamos exponernos a un grado de radiación, nada comparable con el de los análisis clínicos).

Actualmente, y dependiendo del aeropuerto en el que nos encontremos, nos podrían obligar a pasar por este escáner pero por norma general seguiremos pasando por el arco de seguridad como hasta ahora. Aunque, teniendo en cuenta lo ocurrido en Boston y la inestabilidad política y social entre diferentes países, la probabilidad de ser chequeados por el nuevo sistema podría ser mayor que hace unos meses.

Por otro lado, a la población se nos planten dudas sobre la utilización de este sistema. Es verdad que nos da mucha más tranquilidad a la hora de volar pero no sabemos a ciencia cierta si puede repercutir en la salud.

Otro problema al que se le ha dado mucha mayor importancia es si las imágenes que se generan con el escáner repercutirían en la privacidad de la persona ya que en ellas se puede ver su silueta desnuda. Pese a ello, las autoridades confirman que la imagen se destruye tras el chequeo y que nadie podrá verla mas que el operario.

Una cosa es clara y es que, pese a las dudas, si de verdad este tipo de escáner pusiera en riesgo la salud de las personas no se permitiría su implantación.