Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Pongamos a un lado los mensajes bonitos de unión entre culturas y acceso a la información: está claro que, como empresa, a Google le interesa mucho que la mayor cantidad de gente posible tenga acceso a Internet. Al fin y al cabo, cada nuevo usuario en la red es un cliente potencial al que puede presentar sus otros productos. Por eso no es extraño que la compañía tenga varios proyectos orientados a llevar las conexiones a Internet de máxima velocidad allá donde le dejen. Llevamos mas de un año hablando de Google Fiber, el cableado de fibra óptica que ya ha llegado a algunos lugares en EEUU, y ahora parece que estamos ante otra solución.

Una solución que en principio parece algo ridícula pero que tiene su miga: globos. En particular, estamos hablando de “plataformas a gran altitud”, que permanecerían sobre las tierras a las que Google quiere dar cobertura. Este sistema está especialmente pensado para aquellos países sin una infraestructura que pueda aprovecharse, mayormente países del tercer mundo en África y Asia.

Estos globos llevarían a bordo poderosas antenas WiFi y teléfonos Android que actuarían como routers, y podrían dar cobertura a cientos de kilómetros cuadrados a la redonda. Hasta ahora, Google planeaba usar las mismas frecuencias que los canales de televisión, algo que le provocaba problemas con los gobiernos locales que requerían una licencia especial, pero eso parece haberse solucionado con el uso de otra frecuencia.

No es posible leer esta noticia sin pensar en los enormes beneficios que le reportaría a Google ser la primera suministradora de Internet en dos continentes tan vastos. Parece haber un consenso entre los especialistas de que África y Asia están a punto de despertar ante la revolución tecnológica y social de Internet, y para eso hacen falta puntos de acceso. Si Google llega antes que las operadoras a estos mercados, puede presentar sus productos antes que nadie a esos usuarios. Eso sin contar los beneficios sociales y económicos que tendrá el resto del mundo si se consigue conectar a tantos millones de personas.

Fuente | PCMag