Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

El tener una CPU implica tener un sitio fijo donde poder colocar toda la maraña de cables que implican conectar todos los dispositivos básicos como la impresora, pantalla, teclado y ratón, discos duros, equipos de audio, etc… Actualmente, la mayor parte de dispositivos electrónicos necesitan una conexión por cable ya sea para poder estar operativos o, simplemente, para cargarlos.

Pues bien, esa gran red de cables podría estar tocando a su fin. Ya hay una solución a la conexión de aparatos, como la CPU, a tomas de corriente u otros dispositivos de manera inalámbrica. ¿Cómo? Utilizando las nuevas conexiones por ondas de radio que operan a 60 GHz, donde tenemos un gran ancho de banda pudiendo alcanzar velocidades muy competitivas, incluso comparando con la fibra óptica.

Este innovador sistema se llama Gigabit Wi-Fi. Aunque lleva desarrollándose desde hace unos años, ha sido ahora cuando se ha conseguido que pueda llegar a sustituir a los convencionales sistemas de conexión Wi-Fi o Ethernet.

El motivo de desarrollar una tecnología de este tipo no es sólo para ahorrar espacio sino que los cables convencionales transportan un gran número de datos y, con el paso del tiempo, pueden ir perdiendo esa capacidad, algo que no pasa con este nuevo sistema. Un ejemplo de ello son las nubes virtuales, con las que podemos compartir archivos subidos desde cualquier dispositivo y sin necesidad de cables.

Ahora podremos conectar un mayor número de dispositivos con un mayor ancho de banda (5 GHz) y con una menor influencia a las interferencias que se producen en el Wi-Fi convencional. Sin duda alguna, este sistema llega en el momento idóneo, en el que la mayor parte de conexiones públicas se producen entre dispositivos móviles, permitiendo por ejemplo, que las redes públicas no se colapsen y mantengan un buen ancho de banda entre todos los terminales.

A su vez, se incrementa la distancia a la que se puede conectar a la red, pudiendo atravesar paredes de un mayor grosor y, mucho más importante, llegar a zonas rurales donde el internet aún era complicado de instalar. Para poder hacernos una idea: con una tasa de un Gigabit por segundo, ofrecida públicamente, sería suficiente para cubrir las necesidades de un hogar sin necesidad de utilizar ningún cable.

Aunque hasta 2015 no se prevé una instalación de forma masiva, son muchas las empresas dedicadas a este sector las que ya han puesto productos a la venta como D-Link, Cisco o Netgear. Habrá que estar atentos, porque la pinta es excelente.