Omicrono, la tecnología de El Español

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Sorprendente noticia de la compañía de videojuegos por excelencia, Nintendo. Han decidido reclamar la propiedad (y derechos de monetización) de todos los vídeos de YouTube en los que los que aparece la reproducción de sus juegos.

Muchos de esos vídeos han llegado a hacer muy popular algunos de los juegos que Nintendo no ha sido capaz de publicitar por lo que ahora intenta “aprovecharse” de esos gamers para publicitar su marca en YouTube y obtener ganancias.

Pero, ¿cómo pretenden que este sistema funcione?. La idea consiste en que si algún fan sube a YouTube un vídeo en el que salga jugando o criticando un juego de Nintendo, la compañía elegirá el contenido del anuncio que se muestre antes o durante la reproducción de éste. En esos anuncios podremos ver aparecer cajas en donde se de publicidad a otros contenidos de Nintendo.

El problema es que circulan más de 9 millones de vídeos en YouTube con este tipo de contenido y, en muchos de ellos, se descubren el desenlace, los secretos o trucos del juego, por lo que comprarlo ya no tendría sentido si sabemos como acaba o sabemos lo bueno o malo que es o, lo que es peor, que sus autores se lucren de ello.Por suerte, este tipo de gamers representan una minoría, pero que son capaces de mover hasta 9 millones de dólares. Por otro lado, también son muchos otros en los que simplemente se graban pasando un buen rato jugando, sin tener la idea de darle publicidad o lucrarse de ello.

Así, Nintendo ha decidido empezar a controlar los nuevos contenidos (en vez de prohibirlos) que se suban a YouTube sobre sus juegos o utilizar a los autores de los antiguos vídeos para publicitar su marca a un mejor precio con este tipo de anuncios.

Pero, si con este anuncio ya se han perjudicado a sí mismo, ahora la calidad del contenido de los vídeos con los que los usuarios pasaban un buen rato se verá mucho más perjudicada por los nuevos vídeos que se verán influidos por evitar entrar en conflicto con la compañía, disminuyendo en gran medida la calidad de los gameplays y youtubers más representativos.

En definitiva, Nintendo ha decidido que puede tomar decisiones sobre sus fans para beneficiar a la compañía sin importar la repercusión que pueda tener.