Omicrono, la tecnología de El Español

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La luz es uno de los aspectos de este universo que aún no llegamos a comprender completamente. Durante mucho tiempo se debatió si era una onda o una partícula, ya que, de una manera muy especial, se comportaba como ambas. A una velocidad de 300 millones de metros por segundo, conseguir parar y utilizar un rayo de luz a nuestro placer ha sido (y sigue siendo) el objetivo de muchos investigadores que quieren explorar las posibilidades que supondría semejante hazaña. Y ahora se ha dado un nuevo paso.

Porque unos investigadores de la Universidad de Darmstadt han conseguido parar un rayo de luz durante un minuto completo. Esta cifra destroza el récord hasta el momento, que era de 16 segundos. Y no es que haya sido fácil, ya que para conseguirlo han tenido que construir una especie de “trampa” en la que mantener tan preciada radiación.

Dicha trampa consiste en un cristal opaco, enfriado hasta los -267.78ºC. Por comparar, el cero absoluto, la temperatura mas baja teóricamente posible, es -273.15ºC, así que así nos podemos hacer una idea de la magnitud del experimento. Ahora bien, como hemos dicho, el cristal es opaco, así que ¿cómo “meter” el rayo de luz? Pues usando un láser que mantuviese abierta durante un instante una región transparente. Una vez la luz entró, el láser se apagó y todo el cristal volvió a ser opaco, reteniendo el rayo de luz durante unos 60 segundos.

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Durante este tiempo, era posible ver y medir el rayo, que poco a poco fue desvaneciéndose. Otra abertura se creó, desde la cual se hicieron varias mediciones según la cantidad de tiempo que el rayo había estado en el interior del cristal. Gracias a esta investigación, estamos mas cerca de poder usar la luz para la computación cuántica. Y es que, debido a la gran velocidad de estos sistemas, también hace falta una manera extraordinariamente rápida de sacar y meter datos, y estos estudios se realizan con el objetivo de que sean rayos de luz los que transporten la información.

Ahora el objetivo de los investigadores es reducir la escala del experimento y mantener la luz durante incluso mas tiempo, algo que ya están intentando con el uso de otro tipo de cristales.

Fuente | New Scientist

Imagen portada | AS990