Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Hace muchos años, casi en la era en que nacía la informática, se presentaban unas gafas que nos sumergían en lo que por aquél entonces se denominó realidad virtual. Este concepto indicaba mundo que, virtualmente, podíamos recorrer. La inmersión era muy buena, ya que veíamos en exclusiva lo que estaba sucediendo en esos mundos, sin ninguna distracción adicional.

El invento, por supuesto, no era especialmente barato, lo que hizo que muchos se detuvieran ante la posibilidad de tener uno. Además, el apoyo no fue demasiado. Ha sido hace unos días cuando los rumores han empezado a dinamitar, de nuevo, la popularidad de la realidad virtual. Y todo ha sido gracias a Brendan Iribe, CEO de Oculus, quien ha propuesto que los aparatos sean más baratos y accesibles.

Imagináos la posibilidad de conseguir uno a precio casi de saldo, o incluso de forma gratuita. El sistema sería similar al de las consolas, que se venden a precios inferiores a lo que cuestan gracias a que el fabricante obtiene una parte de la venta de juegos. El comentario que hemos podido leer ha sido el siguiente:

Digamos que hay un juego que juegas en realidad virtual que a todo el mundo le gusta, y nosotros conseguimos 100$, o incluso 10$. Llega un punto en el que el hardware es lo suficientemente barato, y estamos ganando lo suficiente, que podríamos regalar el dispositivo.

Ante este panorama, tenéis que pensar que la salida es encontrar algún tipo de modelo de negocio que permita abaratar los precios hasta hacerlos más accesibles a los usuarios. El dispositivo, en su versión para desarrolladores, cuesta 300 dólares, pero es una cantidad que sus creadores quieren que vaya bajando.

Ya sabéis que durante los últimos han salido a la luz multiples formas de hacer negocios, lo que significa que este nuevo accesorio para interactuar en la realidad virtual podría ser adquirido de varias maneras. Lo que nos queda saber son esas maneras.

Fuente | Edge
Foto | Wikimedia