Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Hay pocas polémicas que provoquen mas ira entre los jugadores que la de los juegos “Free-to-play”. Se trata de títulos gratuitos, que nos podemos descargar sin ningún coste, pero que cuentan con micropagos para algunos de sus elementos; estos pueden ser estéticos (trajes para los personajes, etc) o que afecten a la jugabilidad (armas, unidades, o incluso niveles enteros); esta práctica se inició en la industria como una manera de conseguir pequeños artículos a cambio de un pago muy bajo, de ahí el nombre micropagos, aunque con el tiempo ha ido evolucionando hasta el punto que de “micro” tienen poco.

Juegos que dan mala fama al sector

El mercado móvil es el principal culpable de este cambio, un mercado dominado por juegos casuales en los que la victoria está a solo unas gemas/monedas/dinero real en definitiva, de distancia; de ahí que estos títulos se denominen de manera despectiva como “Pay-to-win”. En algunos casos esto puede resultar un auténtico problema, y en particular se han dado varios casos de padres que se han encontrado con una factura enorme porque le han instalado a su hijo una app “gratis”, y este ha comprado elementos del juego indiscriminadamente. Por eso la Unión Europea declaró públicamente que los consideraba “publicidad engañosa”, y que  esperaba mas de los propietarios de las dos grandes tiendas de apps del mercado, Apple y Google. Hasta ahora ambas solo colocaban un aviso de que el juego tenía micropagos, pero no ha resultado ser suficiente.

Google ya ha reaccionado, y ha anunciado que a partir de ahora no catalogará como “gratis” las apps que tengan micropagos, incluso aunque el programa base sea gratuito. ¿Es justo con los desarrolladores? Su defensa en estos casos suele basarse en dos factores: primero, no faltan a la verdad al decir que el juego es gratis, y segundo, no todos los juegos que usan micropagos son iguales; muchos títulos solo los tienen como añadido adicional y no son necesarios para completarlo. Parece injusto meter a todos en el mismo saco, pero eso es lo que han conseguido los que abusaron del sistema, que la denominación “Free-to-play” se ha ganado mucha negatividad.

Puede que en esta ocasión paguen justos por pecadores, y seguramente sea la razón por la que Apple no haya tomado todavía ya la misma decisión, aunque en un documento público la compañía asegura que ya ha impuesto controles sobre este tipo de prácticas, sobre todo para apps dirigidas a menores, y que seguirá trabajando con la UE. Así que entra dentro de lo posible que también catalogue estos juegos de la misma manera que Google.

Fuente | Engadget