Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

La llamada Ley Sinde nació con el mismo propósito que otras leyes recientes sobre propiedad intelectual en todo el mundo: acabar con la piratería por la fuerza. De manera poco sorprendente, no ha tenido demasiado éxito y no ha cambiado demasiado las cosas. Bueno, sí, ahora vivimos en un país en el que un grupo de funcionarios puestos a dedo es capaz de obligar a una página a cerrar, pero aparte de ese pequeño detalle, nada mas.

Hoy este sistema se ha vuelto a poner en evidencia con la sentencia de la Audiencia Nacional que declara la nulidad de pleno derecho de la actuación de esa “Comisión Sinde” en el caso quedelibros.com, una de las páginas que recibió la orden de cierre por poner libros al alcance de los usuarios. Sin embargo, seguramente con lo que no contaba la Comisión es que la página recurriría, y que el caso llegase hasta la Audiencia Nacional, es decir, ante un juez de verdad de esos que viven de interpretar leyes. Y resulta que la página quedelibros.com no es ilegal porque solo es un intermediario, es decir, que solo pone enlaces a contenido alojado en otros servicios.

Los intermediarios no pueden ser objetivo de la Comisión Sinde

Por lo tanto, la Audiencia recuerda a la Comisión Sinde que no puede dirigir su atención a este tipo de páginas, sino a las que alojan y distribuyen el contenido; me cuesta mucho imaginar que nadie de la Comisión se diese cuenta de que enlazar no es ilegal en España, pero al menos ya tienen este recordatorio y no lo volverán a hacer, ¿verdad? No tan deprisa, porque la sentencia no sienta jurisprudencia y por lo tanto otros casos similares tendrán que considerarse por separado.

Parece mentira que a estas alturas aún estemos sorprendiéndonos sobre lo que es un enlace y lo que no lo es, qué es legal y qué no lo es. Menos mal que tarde o temprano recibiremos una ley acorde con los tiempos que corren, que proteja a los autores sin rebajar derechos a los usuarios de Internet ni tratarlos como criminales por defecto… ah, que la que toca ahora tampoco es de esas… Bueno, no he dicho nada.

Fuente | El Mundo