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Entre los propósitos de año nuevo probablemente hemos incluido perder algo de peso. Aunque salgamos muy decididos desde el primer día a realizar algo de ejercicio, nos suele suponer un gran esfuerzo mantener esta rutina. Para ayudaros a conservar este hábito, en Medciencia os acercamos 12 consejos para potenciar la motivación en el deporte.

1. Haz deporte por la mañana 

El deporte debe encabezar el primer lugar en nuestra agenda; numerosas obligaciones, como el trabajo, el hogar o la familia dificultan la tarea de encajar el deporte en nuestra organización rutinaria. El frío no nos acompaña, por lo que la clave está en empezar con al menos actividad física matutina 2 días a la semana antes de entrar en materia.

Es difícil despegarse de la cama y su calidez, pero los beneficios que nos proporcionará nos ayudará a paliar con el resto del día.

2. Fortalece tus músculos de vez en cuando

Aunque la meta de muchos sea ‘perder peso’, ganar algo de músculo realizando ejercicios de fortaleza nos proporciona enormes beneficios. Mejorará nuestra salud, reducirá el riesgo de lesión y facilitará la realización de actividades físicas más complejas.

La mejor forma de incluir este tipo de actividades es acompañándolas de una etapa del día. Planchas por la mañana, flexiones antes de ir al trabajo y abdominales antes de dormir.

3. No dejes las actividades aeróbicas de lado

Hacer ejercicio en bicicleta, ir a correr, nadar, actividades que nos ayudarán a quemar la grasa que tanto odiamos. En sinergia con las actividades que fortalezcan nuestros músculos, conseguiremos resultados excelentes tanto a niveles de salud como de satisfacción.

Pero ojo, de nada nos sirve engañarnos; dejar algo para mañana no nos sirve de nada, y situarnos metas muy altas puede ser incluso peor. Si el frío te limita recurre a realizar ejercicio en casa, obtén los productos adecuados y aprovecha de los recursos televisivos o por internet.

4. Incluye más verduras en la dieta

Bajas en calorías, con una gran cantidad de vitaminas, y demás nutrientes que nos ayudarán a sentirnos livianos y llenos de energía. Son innumerables lo beneficios de las verduras y frutas, Aunque las proteínas que obtenemos con la carne y el pescado son esenciales, incluir más verduras supondrá la diferencia entre sentirnos lo suficiente pesado o no como para realizar ejercicio físico.

Elige aquellos alimentos que te gusten, no intentes incluir alimentos en contra de tus gustos solo por recomendaciones o indicaciones. Una tortilla de espinacas, plátanos y zumo de naranja, son productos ideales para nuestra salud y nos ayudarán con nuestra actividad.

5. Calienta antes, y estira después

Calentar es un royo, todos lo sabemos, pero endurece nuestros músculos. Con al menos 10-15 minutos obtendremos la preparación suficiente para realizar ejercicio con menos probabilidad de sufrir una lesión. Tampoco tenemos que olvidar que el estiramiento posterior potencia la actividad que hayamos realizado, reduce el riesgo de lesión y ayuda a relajar nuestros músculos.

6. Desconecta al menos 1 vez por semana

Existen muchas app’s que almacenarán el recorrido que hemos realizado, las calorías que hemos consumido y el tiempo que hemos tardado en realizarlo. Aunque nos faciliten mucho la constancia, desconectar al menos 1 vez por semana nos ayudará a despejarnos e incrementar los beneficios psicológicos del deporte.

7. Cocina en casa con más frecuencia

No controlamos la cantidad de sal, azúcar o calorías incluyen los alimentos que tomamos en los restaurantes. Busca las recetas adecuadas y tómate tu tiempo, aprovecha y cocina en casa a tu gusto y controla los ingredientes. Como alternativa, podemos buscar información nutricional sobre nuestros restaurantes de siempre con el fin de evitar desmedidas en la dieta.

8. Añade al menos una ruta larga a la semana

No estamos hablando de que programes una maratón para el fin de semana, pero elegir un día a la semana para realizar una actividad más intensa preparará nuestros huesos, músculos y ligamentos para realizar actividades cada vez más duras.

9. Descansa lo suficiente

No descansar lo suficiente es peligroso, y en ningún momento deberíamos de sacrificar horas de sueño por realizar actividad física. Como ya hemos comentado que la hora perfecta para realizar deporte es por la mañana, irse a la cama lo antes que podamos nos facilitará aun más la decisión del día posterior. Apaga el teléfono y evita las pantallas, ¡no pierdas el tiempo!

10. No olvides la protección solar

Agradecemos el sol por la mañana, al menos en esta temporada. Pero que pasemos algo de frío no supone que no nos podamos quemar, pudiendo a desarrollar problemas de piel como el melanoma. El factor 15 es suficiente, y procura llevar gafas de sol.

11. Desayuna bien todos los días

El desayuno es la base de nuestro día, nuestros músculos son capaces de almacenar glucógeno durante 6 o 7 horas, por lo que un desayuno completo no es ningún desperdicio. Si vas a comer después de realizar el deporte, procura que las proporciones cabrohidratos – proteína sean 1:4, 

12. Aléjate del sedentarismo

Casa, trabajo, ordenador, sofá… pasamos gran parte del día sentado. Las posturas en las que nos colocamos mientras nos tumbamos o sentamos, favorecen el riesgo de sufrir una lesión en la cadera o en la espalda. Ponte algunas alarmas al día, para obligarte a levantarte y realizar la actividad con decisión y motivación.

Fuente | Runners World