Omicrono, la tecnología de El Español

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Es indiscutible que Internet ha cambiado por completo nuestras vidas; ha sido, sin duda, uno de los mejores inventos de la historia. Tenemos a nuestra disposición, a tan solo unos clics, el mundo de la información. Pero hay un gran problema, aparte de la buena información que Internet contiene, también hay mucha desinformación en la red. La cuestión está en saber distinguir la información de la desinformación.

Google ahora quiere añadir una aplicación en el navegador para realizar consultas sobre salud, ya que. según la compañía, 1 de cada 20 búsquedas están relacionadas con esos temas.

De acuerdo con un comunicado oficial, se mostrarán detalles como los síntomas, tratamientos, factores de riesgo, contagiosidad, etc. Afirman que han contado con la participación de médicos de la Clínica Mayo, que han ayudado en la rigurosidad de la información que proporciona la nueva aplicación.

Aunque Google advierte que estas consultas no deben sustituir el consejo de un médico, plantea un debate muy interesante: ¿es bueno que se acerquen este tipo de consultas por Internet?

Las ventajas e inconvenientes de buscar información médica por Internet

Por un lado, explicar conceptos fidedignos de salud es bueno para educar a la población en esta materia. En mi opinión, como el colegio no proporciona una base sólida de conocimientos de salud, utilizar Internet para complementar esta formación es fundamental. Muchas enfermedades de hoy en día se evitarían si la gente tuviera una mayor cultura científica.

Por otro lado, cabe destacar que si consultamos sobre alguna enfermedad, es muy difícil sacar una conclusión clara. Esto se debe a que hay numerosas variables que no estamos teniendo en cuenta que afectan en su totalidad al cuadro clínico que presentamos.

La herramienta más importante de un médico es la historia clínica, sobre todo la anamnesis, que es la información que recopila el médico mediante una serie de preguntas específicas. En Internet, esta relación médico-paciente tan crucial es inexistente, lo que conlleva a que en muchas ocasiones se confundan términos y haya alarmas innecesarias por parte del paciente.

Aun navegando por páginas con un contenido de buena calidad, se puede caer fácilmente en el error por todas las variables que modifican el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad. Por tanto, la relación médico-paciente es insustituible.

La consulta del médico nunca se puede sustituir

En definitiva, buscar información de salud por Internet ayuda a promover un estilo de vida saludable y a dar unas pinceladas clave en algunos aspectos. No obstante, y como ya hemos destacado, extremo cuidado con las conclusiones médicas que se saquen por Internet.

Por ejemplo, si buscamos “sangre en las heces”, podemos llegar al falso diagnóstico de cáncer de colon cuando hay otros factores a tener en cuenta (la mayoría de las veces son simplemente hemorroides). Esto puede provocar sustos en el paciente o actos inadecuados ante un cuadro banal. En resumen, la consulta del médico nunca se puede sustituir.