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Hasta el momento, los expertos en el campo de la sexología y la salud habían determinado que en el hombre, los niveles de la hormona sexual testosterona reducían nuestra vida sexual. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que es todo lo contrario; la relación entre ambos es inversa.

El doctor David Handelsman, investigador de la Universidad de Sydney, Australia, afirma:

La mayor parte de los expertos de la salud sexual asume que bajos niveles de testosterona en el suero sanguíneo puede causar deficiencias en la actividad sexual. Pero nuestro estudio pone totalmente del revés esta concepción.

El estudio

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Se llevó a cabo en más de 1700 hombres, de hasta 70 años de edad. Los investigadores tomaron una prueba al principio del estudio, y otra tras transcurrir 2 años. En ambas pruebas, se les formuló una serie de preguntas a este grupo sobre su vida sexual, entre las que nos encontramos “¿con qué frecuencia eyaculáis durante la actividad sexual?” (incluyéndose la masturbación entre las consideraciones) o “¿cuántas ganas de practicar el sexo tenéis en comparación con vuestro yo a los 50 años?” Al mismo tiempo, se midieron los niveles de testosterona y otras hormonas en sangre al comienzo y final del muestreo. Los investigadores encontraron que una disminución en los niveles de testosterona, aun siendo del 10%, se relacionaba con una disminución en la actividad sexual y el deseo, pero no con un menor número de erecciones. 

La reducción de la funcionalidad en la actividad sexual estaba fuertemente asociada con la reducción de los niveles de testosterona en nuestro estudio, sin embargo, esta disminución fue minúscula comparada con la obtenida en otros estudios, que la databan del 70 al 80%.

El veredicto: La reducción es tan pequeña que parece ser más un efecto que una causa

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Como determinó el estudio, la reducción de los niveles de testosterona en sangre era tan pequeña comparada con la que registraban otros estudios, que parece que es causa de la disminución de la actividad sexual con los años y no al contrario.

Todo esto pone en duda si son tan necesarios los suplementos de testosterona, cuyo uso se ha popularizado en las últimas décadas y a los que se les asocia un mayor riesgo de padecer un ataque al corazón. Handelsman afirma que aun siendo eficaces en la tarea de aumentar nuestro ‘apetito sexual’ o funcionalidad, altas dosis pueden ocasionar severas repercusiones en el organismo.

El estudio se presentó en el meeting anual de la Endocrine Society de San Diego, y se espera su publicación en revistas de gran prestigio de la salud. Además, se ha determinado que realizar actividad física con frecuencia, podría aumentar los niveles de testosterona en sangre. Así que ya sabéis, antes de recurrir a los suplementos, ajustaos a una dieta acorde a tus necesidades, realiza actividad física moderada y evita el estrés.

Fuente | webmd