Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Es complicado llevar una dieta saludable y exenta de lo que todos conoceríamos como ‘porquerías’. Patatas de paquete, comida basura, chucherías … encabezan una lista cada vez mayor. Lo curioso de estos alimentos es que no todo el mundo siente la misma devoción por ellos, y eso nos hizo preguntarnos a muchos sobre la existencia de un factor que dictamine nuestro interés por la comida basura, y sobre todo, por los atracones.

El profesor David Evans del UQ Diamantina Institute y sus compañeros del University College London Institute of Child Health, han tomado como base de análisis un total de 6000 adolescentes cuya edad comprendía entre los 14 y 16 años, y han encontrado un conjunto de variaciones genéticas asociadas con el riesgo de obesidad que podrían predecir nuestra relación con la comida basura y los atracones.

 El 10% de los adultos y adolescentes comen en exceso

medicina

Hasta el momento, se sospechaba que los trastornos alimenticios dependían tanto de factores ambientales como genéticos. Pero ahora, los investigadores han encontrado que existe una variación exactamente en los genes FTO, que aumenta entre un 20-30% la frecuencia de los atracones.

Además se encontró que esta variación era un 30% más frecuente en mujeres. La razón detrás de este asunto no está del todo clara, pero todo parece apuntar a un mecanismo de selección natural, que asegurase la supervivencia tanto de la mujer como del niño durante el periodo de gestación.

Comer en exceso es el principal desencadenante de enfermedades como la obesidad. No solo es cuestión de estética, pues padecer sobrepeso condiciona nuestro organismo, facilitando la aparición de enfermedades cardiovasculares, o incluso el cáncer.

Adelgazando con la genética

adn

En un futuro, el conocimiento de estos genes nos puede ayudar a predecir la aparición de estas tendencias en la adolescencia y elaborar un tratamiento moderado a tiempo, evitando así tanto la obesidad como las posibles enfermedades asociadas.

Tenemos que tener bien claro que no existe obesidad es saludable, y que además, la mayoría de las personas que la padecen no vuelven a un peso normal. Comprende un esfuerzo enorme controlar nuestra voluntad y no comer más de lo que necesitamos, y más con el repertorio de comida basura a un precio asequible que nos ofrecen las conocidas franquicias Mcdonalds o Burguer King.

Nuestra genética no es ninguna excusa, tenemos que poner de nuestras partes para luchar contra esta enfermedad, llevando una dieta saludable y actividad física moderada.

Fuente | University of Queensland