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La sexualidad es algo positivo y placentero, algo divertido de lo que podemos aprender y experimentar a lo largo de nuestra vida. Debido a que es algo que existe desde que nacemos hasta que morimos, puede ser algo complejo, va cambiando con el paso de los años e incluso puede provocarnos algún problema, como cualquier otro ámbito de nuestra vida.

No es algo de lo que debamos avergonzarnos, igual que vamos al médico porque nos encontramos mal o tenemos molestias que pueden preocuparnos, las disfunciones sexuales también pueden consultarse y solucionarse. De hecho, aunque sea el primer ámbito de nuestra vida que dejamos de lado cuando algo nos afecta, es uno de los temas que más nos preocupan.

En el caso de hoy, nos centraremos en la eyaculación precoz, sus causas, sus soluciones, y algunos consejos a tener en cuenta.

¿Qué es la eyaculación precoz?

Antiguamente, la eyaculación precoz se establecía en términos temporales, es decir, en función de los minutos que tardara el hombre en eyacular tras la penetración. Otros autores incluso establecieron los criterios en función del número de empujes vaginales que se realizaban. Masters y Johnson introdujeron el concepto de satisfacción, definiendola como la incapacidad para retrasar el reflejo eyaculatorio durante la penetración el tiempo suficiente como para satisfacer a su pareja en el 50% de sus contactos sexuales.

Actualmente el DSM-IV define la eyaculación precoz como la eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración, y antes de que la persona lo desee. Además, hace referencia a la importancia de tener en cuenta algunos factores que influyen en la excitación, como pueden ser la edad, la novedad de la pareja, la situación e incluso la frecuencia de la actividad sexual.

Desde la sexología se entiende la EP desde términos más funcionales, haciendo referencia a la incapacidad o falta de control por parte del hombre de posponer su orgasmo, independientemente del tiempo que tarde en eyacular. Un control adecuado de la eyaculación es el hecho de poseer un grado razonable de control voluntario, que permita seguir los movimientos de la penetración llegando a un alto nivel de excitación y placer, antes de “dejarse ir” y eyacular.

En España se estima que 1 de cada 5 hombres tiene problemas de eyaculación precoz, pero tan sólo el 15% de la población masculina acude a consulta en busca de una solución.

Causas de la eyaculación precoz

Mayoritariamente los casos de EP son debidos a factores psicológicos, aunque si bien es de causa orgánica, el componente psicológico también está presente.

Causas orgánicas:

  • Infecciones de la uretra
  • Prostatitis
  • Alcoholismo
  • Tabaquismo
  • Otras drogas
  • Fármacos
  • Esclerosis medular
  • Neuropatías
  • Trastornos hormonales

Causas psicológicas:

  • La excesiva preocupación por el control del orgasmo.
  • Ansiedad ante un posible fracaso.
  • Pensamientos con el mantenimiento de la erección.
  • Falta de información veraz sobre el sexo.
  • Ansiedad ante las relaciones sexuales, por miedo a no saber hacerlo, a ser inexperto, a no dar la talla, a no tener un pene lo “suficientemente poderoso”.

Como vemos, son muchos los factores que pueden influir en la falta de control de la eyaculación y por tanto lleguemos antes de lo realmente deseado. En este caso la ansiedad juega un papel importante, se acompaña del fenómeno de autoobservación, es decir, la persona se centra en no eyacular y durar lo máximo posible, impidiendo el abandono a la relación sexual, generando así mayor ansiedad y provocando la eyaculación.

En este sentido, la calidad de las relaciones sexuales se ve afectada ya que el paciente con este tipo de problemática dedica menos tiempo en los juegos eróticos, dejando de lado las fantasías y convirtiendo sus encuentros sexuales en monótonos. Por tanto, no existe relajación ni disfrute por parte de la persona, centrándose únicamente en los genitales.

¿Tiene solución la eyaculación precoz?

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En primer lugar debemos hacer una evaluación para saber si la causa de la eyaculación precoz es psicológica u orgánica. Para saber si es de tipo orgánico es recomendable primero realizar una exploración urológica, si la causa fuese esta llevaremos a cabo una terapia combinada entre terapia sexual y medicación. Si es una causa puramente psicológica llevaremos a cabo una terapia sexual en pareja o individual, a través de una serie de pautas y ejercicios a realizar en casa. Si el paciente se adhiere a la terapia y la terapia se adecúa al paciente, ésta tiene una alta probabilidad de éxito.

Hay personas que directamente intentan solucionar este tipo de problemas a través de la medicación como la dapoxetina. Cabe tener en cuenta que este tipo de medicación la debe recetar única y exclusivamente un médico que determine si es necesario para cada caso.

A tener en cuenta

En muchas ocasiones, hay hombres que confunden la eyaculación precoz con un problema de expectativas. Primero de todo, debemos evitar ponernos una etiqueta y hacernos un autodiagnóstico, algunos hombres tienen una respuesta sexual normal ante las relaciones sexuales y su excitación y control sobre la eyaculación es el adecuado. A pesar de ello, se obsesionan por durar más, pensando que tienen algún problema.

Recordarmos que las relaciones sexuales no sólo hacen referencia al coito, y existen otros juegos eróticos para llevar a cabo, entendiendo que desde el inicio de la excitación hasta la eyaculación, el tiempo y el control son los adecuados y pueden ser muy satisfactorios.

Si no se reconoce el problema y se busca ayuda, las relaciones sexuales e incluso las relación de pareja pueden verse gravemente afectadas. Hay hombres que estimulan a su pareja hasta hacerles llegar al orgasmo para después penetrarle rápidamente, y así sentirse menos ansiosos ya que la pareja ha llegado al orgasmo. Otros hombres llegan a evitar las relaciones sexuales, presentan falta de deseo, incluso algunos tienen también problemas de erección y aversión sexual. Este tipo de conductas genera frustración en la pareja, resignación e incluso disfunciones como anosgasmia o falta de deseo.

Algunos consejos

Hay hombres que, aunque tengan una respuesta sexual adecuada quieren durar más, pueden aprender a controlar y conocer su eyaculación mediante diferentes técnicas de masturbación.

También existen posturas sexuales que ayudan a controlar mejor la eyaculación, son posturas donde el hombre que penetra no tiene el control total sobre la penetración, sino más bien la pareja, o la estimulación es menor, por tanto puede prolongar el momento de la eyaculación.

Existen preservativos que ayudan a prolongar la eyaculación ya que vienen impregnados de lidocaína. Pueden ser útiles en algunas ocasiones, pero se aconseja no utilizarlos asiduamente, ya que adormecen el pene y hacen que el hombre sienta menor placer, así como verse la práctica sexual condicionada.

La calidad y el placer en las relaciones sexuales no debe depender ni de la erección ni del tiempo que tarde el hombre en eyacular. Recordamos que una relación sexual con penetración (vaginal en este caso) es adecuada y deseable entre 7 y 13 minutos, no es la única práctica sexual y no debemos obsesionarnos ya que existen muchas otras formas de disfrutar, así como de hacerle llegar al orgasmo a nuestra pareja. Más tiempo no es sinónimo de más placer.

Fuente: Introducción a la sexología clínica, Manual de sexología y terapia sexual