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No es la primera vez que hablamos sobre la posible utilidad de las drogas psicodélicas, como el MDMA o éxtasis, como posibles tratamientos en medicina si se usa la dosis correcta y con un seguimiento óptimo de todo el tratamiento. En el caso de hoy trataremos específicamente sobre el metilendioximetanfetamina, más conocido como MDMA o éxtasis. Normalmente usado como droga recreativa con consecuencias peligrosas por su abuso desde 1980, algunos estudios afirman que podría llegar a usarse como un potencial fármaco más allá del uso para ocio, y de forma totalmente controlada.

Muchas investigaciones sugieren que el éxtasis amplifica los comportamientos y sentimientos pro-sociales, por lo que no es desdeñable su uso controlado en psicoterapia. Veamos algunos posibles usos.

1. Éxtasis y empatía

El pasado año 2010, un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Chicago afirmaba que el éxtasis o MDMA aumentaba los sentimientos de empatía y conexión social. Si dicha droga se usa de forma controlada, y en combinación con psicoterapia, tendría muchos beneficios en individuos con dificultades para sentir empatía con los demás.

Según comentó el autor principal de este estudio, el MDMA produce amabilidad, alegría y sentimientos de amor incluso administrado en laboratorio con poco contacto social de por medio; además parece reducir la capacidad de los individuos para reconocer expresiones faciales de miedo, lo que implicaría un aumento de la sociabilidad.

2. Éxtasis y confianza

En otro estudio más reciente, del año 2014, los investigadores de la University College London capitaneados por LH Stewart llegaron a la conclusión de que el éxtasis o MDMA nos hace ver a los demás como más dignos de confianza, o en otras palabras, nos hace más confiados. Al menos eso sucedió con el uso de la droga en voluntarios que valoraron 66 rostros emocionalmente neutros, los cuales encontraron más fiables que aquellos que no habían consumido éxtasis.

Según los investigadores, esto podría usarse como apoyo en las terapias psicológicas, pues el aumento de confianza y la cooperación son mecanismos psicológicos clave en muchos trastornos de esta índole.

3. Éxtasis y apertura social

Seguidamente tenemos un estudio de 2015, donde se demostró que el MDMA o éxtasis cambia la forma que tenemos de hablar sobre nuestros seres queridos. Es decir, el éxtasis consigue que usemos palabras más sociales y sexuales bajo su influencia cuando hablamos de personas importantes en nuestra vida, además de conseguir mayor facilidad para hablar sobre el futuro y la muerte.

Pero no solo nos predispone a hablar de malos recuerdos, o a la mejora de recuerdos positivos, sino que el MDMA o éxtasis también parece aumentar la voluntad para considerar que es buena idea hablar de nuestras emociones frente a otras personas, algo potencialmente útil en psicoterapia.

4. Éxtasis y compasión

Otro estudio de 2015 también encontró algo más sobre el MDMA, y es que bajo su influencia se reduce la autocrítica excesiva, una característica de más de un trastorno psicológico.

Además, bajo la influencia del éxtasis, se duplicaba la eficacia de los ejercicios psicológicos diseñados para evitar o reducir la autocrítica y aumentar la seguridad en uno mismo.

5. El éxtasis en el cerebro

Un estudio publicado el pasado año 2014 investigó cómo actuaba el éxtasis o MDMA en el cerebro, es decir, qué regiones cerebrales estimulaba. Según los escáneres cerebrales realizados mediante resonancia magnética funcional, la actividad del sistema límbico disminuye, mientras que aumenta la comunicación entre amígdala e hipocampo. Estos hallazgos sugerirían que el éxtasis podría ser un tratamiento factible en los trastornos de ansiedad y trastorno de estrés postraumático.

6. El éxtasis y el trastorno de estrés postraumático

Finalmente, y enlazando con el punto anterior, otro estudio publicado en 2010 concluyó que el éxtasis usado durante la psicoterapia puede colaborar en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático. Según los investigadores, la psicoterapia asistida con MDMA era más eficaz que la psicoterapia con placebo.

Posteriormente, en 2012, se demostró que los beneficios de esta técnica de combinación de psicoterapia con MDMA era efectiva a largo plazo.

Vía | PsyPost.