Omicrono, la tecnología de El Español

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El pasado jueves, 19 de noviembre fue un día muy importante para el mundo de la biotecnología; pues, después de 25 años de exámenes, fue aprobado por la FDA (U.S. Food and Drug Administration) el primer animal modificado genéticamente para consumo humano. Se trata del salmón AquAdvantage, cuya única diferencia con cualquier otro salmón es que crece más rápido que el resto.

¿Cómo han conseguido este salmón?

Este pez, creado por la empresa AquaBounty, es un salmón del Atlántico, al que se le ha añadido ADN del conocido como Salmón Real, una especie gigante del Océano Pacífico. Debido a esta modificación el pez puede producir más hormona del crecimiento, de modo que en año y medio alcanza el tamaño demandado para el consumo, que normalmente se consigue en tres años. Lógicamente, esto es una gran ventaja, pues implica menos tiempo de mantenimiento en la piscifactoría y una obtención más rápida de beneficios.

¿Es seguro el salmón AquAdvantage?

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La FDA regula este pez como droga a través de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, ya que el ADN recombinante que le confiere las ventajas anteriormente mencionadas se considera como tal.  Se estudió la tecnología con la que se había obtenido el salmón para corroborar que, efectivamente, su carne no era peligrosa para el consumo humano y que el constructo de ADN que se le introducía no ponía en peligro al propio pez.

Además, se ha comprobado que su valor nutritivo es exactamente el mismo que el de los salmones no modificados, por lo que que no obligan a que sea etiquetado como transgénico.

Todo esto certifica que es un alimento perfectamente seguro, pero la cosa no queda ahí. Y es que su obtención está regida por unas normas que aseguran que estos salmones transgénicos no puedan llegar a cruzarse con los salmones salvajes. Para ello, se ha establecido que sólo pueden ser criados en unos tanques muy concretos dotados de barreras que impiden el escape, tanto de los peces como de los huevos. Además, incluso en el hipotético caso de que pudiesen escapar, no habría problema, pues son estériles, de modo que nunca podrían mezclar su ADN con el de los salmones salvajes.  Estos tanques se encuentran únicamente en Canadá y Panamá,  en instalaciones bajo vigilancia y rodeadas de alambre de espino.

Este salmón no es el primer animal modificado genéticamente que se comercializa, pues hace años que se hace con el glofish, un pez cebra que incluye la proteína fluorescente GFP, pudiendo brillar en varios colores. Sin embargo, sí que es el primero que puede usarse como alimento y esto es algo que puede despertar algunos temores entre los consumidores. Por eso es importante que quede claro que son muchísimos los controles a los que son sometidos antes de llegar hasta nuestras mesas, de modo que pueden ser consumidos con tranquilidad. Al fin y al cabo, no debemos olvidar que la biotecnología, bien utilizada,  está al servicio de la humanidad para hacer nuestra vida más fácil, no para perjudicarnos.

 Imágenes: Flickr Pixabay

Fuentes: FDA FDA