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Omicrono

Aunque no lo parezca las Navidades están a la vuelta de la esquina y antes de que nos demos cuenta estaremos celebrando el nuevo año, con una copa en la mano y más de una en la sangre, asegurando tajantemente que este año SÍ que nos apuntamos al gimnasio. Es una proposición muy noble y seguro que mucha gente la cumple, pero seamos realistas, la mayoría no lo hacemos.

Para los que seáis muy perezosos a la hora ir al gimnasio y estéis buscando un método alternativo para dejar esos quilitos de más y tonificar el cuerpo, he escrito este artículo. Hoy vamos a aprender cómo dejar peso practicando sexo. Sí, sí, habéis leído bien. Y es que, al fin y al cabo, es un trabajo físico importante y si escogemos bien las posturas, puede ser menos arduo y mucho más divertido que una sesión de gimnasio. Veamos entonces algunas de esas posturas:

La carretilla

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Esta postura es muy buena porque ejercitan bastante tanto el hombre como la mujer. Ellas sustituyen sesiones aburridísimas de flexiones en el gimnasio, ejercitando los brazos y el pecho, mientras que ellos ponen a tono los glúteos y los brazos.

La araña

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En esta postura, es necesario colocarse como muestra la imagen, de modo que la mujer, con la cadera elevada, la acerca a la ingle del hombre y se balancea. Es un “ejercicio” muy completo, ya que se trabajan la pelvis, los abdominales, la espalda y los tríceps.

La flor de loto

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Esta es una de las más conocidas y, aunque puede parecer cómoda, supone un trabajo de glúteos estupendo. Además, es una postura bastante romántica, ya que ambos se encuentran abrazados y favorece el contacto visual. Total, ya puestos no todo va a ser perder peso.

Para realizarla el hombre debe sentarse siguiendo la postura de la flor de loto, como muestra la imagen y la mujer se balanceará sobre él  rodeándolo con sus piernas.

El GPS

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Para esta postura será necesario salir de la cama, pues requiere una superficie de altura media, tipo la encimera de la cocina (es sólo un ejemplo, pero echadle imaginación). La mujer se sentará sobre dicha superficie, con las piernas sobre los hombros del hombre, que se encontrará de pie frente a ella. Además de ser especialmente placentera, ambos os olvidaréis de trabajar abdominales y glúteos, ya que no sólo ejercita la mujer, sino que para el hombre equivale al balanceo con pesas rusas en el gimnasio.

El perrito

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Poco hay que explicar en ésta. Todos sabemos en lo que consiste, pero lo que puede que no sepáis es que es genial si queréis ejercitar los glúteos y los muslos.

El puente

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Esta postura es de tercero de contorsionismo, pero oye, si os atrevéis os ahorraréis unas cuantas sesiones de gimnasio. Está claro que la que más ejercita en este caso es la mujer, que trabaja los glúteos, la cara interna de los muslos, los bíceps, los tríceps, los gemelos y los abdominales.

Todo esto da para un buen comienzo, pero por si os sabe a poco y queréis saber más, aquí so dejo el enlace de Amazon de Adelgaza haciendo el amor, el libro perfecto para seguir aprendiendo.

Esto es todo por mi parte. Por supuesto, está bien que complementéis todo esto con otros tipos de ejercicio, pero si os da mucha pereza el gasto de dinero ya sabéis: Haced el amor y no el gimnasio.

Dibujos: Vicente Blanco Castro

Fuentes: El confidencial Mujer al día Men’s health