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Una definición corta y simplificada de lo que supone el marketing podría ser la de “conjunto de estrategias para conseguir que el público se sienta atraído por el producto que le ofrecemos”. Eso está claro. Lo que resulta curioso es cómo ha ido evolucionando el marketing con los años. Antiguamente parecía bastar con un eslogan estilo “el algodón no engaña” o una cancioncilla pegadiza de estas que te tenían todavía en junio cantando cómo las muñecas de Famosa se dirigían al portal. Por supuesto, se podían añadir unos cartelitos vistosos y, voilá, el público en tus manos. Y bueno, ya si introducías mensajes subliminales jugabas en otra liga, eso sí que era una estrategia de marketing.

Todo eso está muy bien, y claro que sigue funcionado, pero los tiempos cambian, la ciencia avanza y los publicistas no han querido quedarse atrás, por lo que han creado el neuromarketing.

¿En qué consiste el neuromarketing?

Se trata del uso de técnicas características de las neurociencias para el desarrollo de nuevas estrategias complementarias al marketing tradicional. Para ello se usan tecnologías habituales en la medición de la actividad cerebral, como la encefalografía, la resonancia magnética funcional o la tomografía de emisión de positrones (PET). Además, es muy común también la utilización de otras técnicas que, a pesar de no ser estrictamente neurocientíficas, dan información muy valiosa, como el seguimiento ocular, el ritmo cardíaco o la respuesta galvánica de la piel.

A través de un uso correcto de todas estas técnicas, es posible analizar las respuestas de una serie de entrevistados a diferentes estímulos, de modo que se analiza cuáles les resultan más atractivos. Así es posible ahorrarse estrategias comerciales que no causen la respuesta adecuada. Además, posee una gran ventaja, ya que el neuromarketing es capaz de obtener informaciones de las que el entrevistado no es ni siquiera consciente, ya que un alto porcentaje de decisiones las tomamos de manera inconsciente.

 Algunos ejemplos

Aunque no se trata de una estrategia que lleve mucho tiempo usándose, sí que existen algunos ejemplos cotidianos muy curiosos:

El olor a limón en los casinos

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Lo reconozco, no soy una persona que frecuente mucho los casinos, pero por lo  visto es muy típico que huelan a limón. Esto es así porque se ha comprobado que este olor activa las regiones del cerebro que incitan al riesgo, así que cuidadito con respirar muy hondo si no queréis arriesgar demasiado y perderlo todo en la ruleta.

La música en algunas tiendas

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Seguro que habéis comprobado que según lo que se venda en un establecimiento, la música será de un tipo u otro. Por ejemplo, en los supermercados se usan melodías lentas, pues incitan a comprar tranquilamente, de modo que cuanto más tiempo pasemos allí, más compramos. En cambio, las tiendas de ropa juvenil suelen usar música que nuestro cerebro asocie con fiestas y celebraciones. Y es que, aunque en algunas de estas tiendas la música nos invita a pedir un ron cola en la caja, también es cierto que nos anima a comprarnos esa prenda que tanto nos gustaría estrenar el próximo sábado.

Desorden

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Es muy habitual, sobre todo en tiendas de ropa, encontrar zonas en las que las prendas se encuentran más desordenadas que el cuarto de un adolescente. ¡Y los dependientes paseándose tan tranquilos! ¿Qué hacen que no ordenan? Pues resulta que es una estrategia basada en el hecho de que nuestro cerebro interpreta el desorden como una oportunidad de encontrar buenos precios. Al fin y al cabo, si hay buenas rebajas, la gente previamente lo habría desordenado en busca de gangas, ¿no?

Algunos juegos de móvil

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A partir de estudios de neuromarketing muy exhaustivos se han creado juegos de móvil que reúnen combinaciones de colores, sonidos y formas, rematados con melodías pegadizas y recompensas en forma de colorida explosión cuando se gana una partida. Todo esto es capaz de convertir en adictas incluso a las personas de voluntades más inquebrantables y si no, ¿quién no ha pasado semanas enteras intentando desengancharse del Candy Crush?

En conclusión, ésta es una nueva muestra de lo importante que es conocer los entresijos de la mente humana. Y es que son muchos los órganos indispensables para vivir, pero el cerebro es el que manda.

Imágenes: Pixabay Pixabay Pixabay Flickr Flickr

Fuentes: Naukas Neuromarca InteractuaMas