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Demuestran que el grafeno puede interactuar directamente con las neuronas

Demuestran que el grafeno puede interactuar directamente con las neuronas

Por primera vez han implantado electrodos de grafeno en neuronas, que permitirían tratar enfermedades como el Parkinson o controlar prótesis.

Por primera vez, han conseguido interconectar grafeno con neuronas directamente.

El grafeno, ese material en el que tantas esperanzas hay puestas, que es protagonista de cientos de noticias al año, pero que todavía no hemos visto aplicado en el mundo real, más allá de laboratorios e investigaciones de alto nivel.

La última gran aplicación del grafeno está en el campo de la biomedicina, creando implantes que ayudarían a combatir y tratar enfermedades como el Parkinson, la epilepsia y otros trastornos neurológicos.

Grafeno implantado directamente en neuronas

Entre la Universidad de Trieste y el Centro de investigación del grafeno de Cambridge han conseguido desarrollar un electrodo mucho más sensible, consiguiendo por primera vez que se interconecte el grafeno a las neuronas directamente.

De esa manera, los implantes de grafeno puede registrar la actividad cerebral de las neuronas en forma de señales eléctricas. Hasta ahora, los científicos habían estado experimentando con electrodos basados en tungsteno y silicio, pero con estos materiales habían tenido contratiempos, ya que la reacción del cuerpo a los implantes era “cicatrizar”, impidiendo que la medición clara de las señales eléctricas.

Esos materiales eran más rígidos, en cambio el grafeno sin tratar parece más adecuado para estos casos, es flexible, no tóxico, funciona mejor en un entorno orgánico y no tiene efectos sobre la actividad celular.

grafeno en neuronas

¿Cuál es el objetivo?

Como en tantas otras áreas, hay muchas esperanzas puestas en los beneficios que el grafeno podría ofrecer a la medicina. En este caso, la creación de microeletrodos de grafeno que pudiesen ser implantados ofrecería ayudaría a registrar y recuperar funciones en cerebros deteriorados.

Por ejemplo, podría aprovecharse esa interconexión para restaurar funciones sensoriales en pacientes con parálisis, pero también para crear una forma de comunicación directa entre el cerebro y prótesis inteligentes de última generación.

Eso sin olvidar que se podrían controlar y disminuir los efectos de enfermedades como el Parkinson o la epilepsia. El futuro del grafeno es prometedor, pero queda un largo camino por recorrer.

Vía | Gizmag