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Este es tu cerebro después de tomar éxtasis

Este es tu cerebro después de tomar éxtasis

Estos son los cambios cerebrales que conlleva consumir éxtasis a largo plazo, según un reciente estudio del Journal of Psychopharmacology.

Consumir éxtasis o MDMA no parece ser una buena idea, aunque esta “droga de diseño” se ha ido haciendo cada vez más popular entre los jóvenes, y no tan jóvenes.

El MDMA, éxtasis o o molly es una de las diversas drogas alucinógenas que conocemos hoy en día. Como toda droga, tiene sus buenos (y no tan buenos) efectos secundarios, algunos de ellos aún desconocidos, y el hecho de que provoque alucinaciones que en ocasiones no se pueden controlar no es algo demasiado bueno bajo el punto de vista médico.

Por otro lado, consumir éxtasis u otros alucinógenos como el LSD podrían tener beneficios para el organismo humano según algunos estudios. Aunque concretamente el trabajo del que nos hacemos eco hoy no piensa igual: El MDMA podría aumentar el riesgo de demencia.

Consumir éxtasis, un deterioro cerebral a largo plazo

reparar daños cerebrales

La investigación, llevada a cabo por la Universidad de Liverpool y publicada en el Journal of Psychopharmacology, ha llegado a afirmar que consumir éxtasis no solo produce cambios importantes en la función cerebral, sino que aumenta el riesgo de deterioro cognitivo: El MDMA podría aumentar la demencia.

El objetivo de la investigación era ver cómo afectaba al cerebro el consumo de éxtasis a largo plazo, fijándose en cómo el MDMA estimula la liberación de las sustancias químicas cerebrales o neurotransmisores; siendo el más notable la serotonina, pues es el neurotransmisor más importante de la corteza prefrontal responsable de los procesos cognitivos.

Pruebas de inteligencia tras consumir éxtasis: Un exceso de activación cerebral

análisis de imágenes

Durante el experimento, se comparó a 20 individuos que habían llegado a consumir éxtasis hasta en 11 ocasiones con otros 20 individuos “control”, que jamás habían probado la sustancia. Todos los voluntarios realizaron dos pruebas de inteligencia mientras se sometían a una resonancia magnética funcional o fMRI (una prueba de neuroimagen que analiza la actividad cerebral según el flujo sanguíneo). La zona de estudio era, como no, la mencionada corteza prefrontal.

Curiosamente, tanto los usuarios de MDMA como los individuos control obtuvieron buenos resultados en las pruebas de inteligencia. Asimismo, también se detectó que consumir éxtasis conllevaba un exceso de actividad cerebral en la corteza prefrontal. Según los investigadores, esto podría ser una “compensación” por parte del cerebro de los usuarios de la droga.

En otras palabras, aquellos que habían consumido éxtasis necesitaban activar más su cerebro para obtener los mismos resultados que aquellos que no habían probado la sustancia. Además, cuanto mayor había sido el consumo, o más reciente, mayor era el pico de actividad de esta área cerebral.

Conclusión: Consumir éxtasis daña el cerebro

consumir éxtasis

La conclusión total del estudio fue que el MDMA daña los receptores de serotonina, dando lugar a un empeoramiento del procesamiento cognitivo cerebral. Además, este proceso es acumulativo, lo cual quiere decir que va empeorando con el consumo: La repetición del uso de MDMA, o el uso de altas dosis de la sustancia, conllevaría peores efectos cerebrales.

Aún así, los autores creen que el cerebro puede recuperarse con el tiempo, a pesar de que paradojicamente estos efectos negativos eran más intensos cuanto más reciente había sido el consumo.

Para finalizar, cabe destacar que el MDMA o éxtasis parece ser la única droga capaz de alterar de esta forma el cerebro, pues ni la marihuana ni el alcohol han demostrado estas alteraciones cognitivas a largo plazo.

Fuente | Journal of Psychopharmacology.