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La ciencia detrás del “calentón”

La ciencia detrás del “calentón”

Os contamos qué nos puede contar la ciencia de la excitación sexual. ¿A qué se debe? ¿Por qué disminuye después del orgasmo? Os damos todas las respuestas.

La ciencia está detrás de todas nuestras acciones y, por supuesto, el sexo no es ninguna excepción.

Todos sabemos en qué consiste el concepto conocido como “tensión sexual” o, más vulgarmente, “calentón”. Puede ocurrir en muchas situaciones: cuando visualizas a alguien que te gusta mucho, durante una conversación insinuante, al ver una película subida de tono o, si eres adolescente, básicamente siempre.

Sin embargo, es cierto que cuando esa tensión sexual acaba siendo resuelta, sea por la vía que sea, la excitación disminuye totalmente, especialmente en el caso de los hombres y, por eso, es necesario que transcurra un periodo de tiempo más o menos largo  hasta que se vuelve a repetir. Esto resulta curioso, ¿no? ¿Cómo puede ser posible pasar de cero a cien y de cien a cero de una forma tan súbita? Como os decía, estas preguntas tienen una respuesta y su protagonista, como siempre, es la ciencia.

¿Qué sabemos sobre la ciencia de la excitación sexual?

ciencia de la excitación sexual

La principal hormona asociada a la libido, es la testosterona. Mucha gente piensa que esta sustancia es sólo cosa de hombres, pero nada más lejos de la realidad. Sí que es cierto que ellos la sintetizan en cantidades mayores, pero nosotras también la producimos.

Sin embargo, a nivel del deseo sexual interviene de un modo diferente. Se conoce que en los hombres es la encargada de mantener la erección.

Como curiosidad, los niveles de esta hormona suelen estar muy altos por la mañana, razón por la que, a menudo, los hombres os despertáis con una sorpresilla bajo el pijama. Además, también mantiene el deseo sexual.

En cuanto a las mujeres, la testosterona también está directamente relacionada con la excitación; pero en este caso intervienen más factores. De hecho, según un estudio realizado por el doctor John Randolph, los factores psicológicos tienen una relevancia incluso mayor que las de las hormonas, por lo que es indispensable que exista un bienestar emocional.

¿Por qué el deseo disminuye después de ser satisfecho?

sexo

Por lo general, después de un orgasmo todos necesitamos un pequeño descanso antes de ir en busca del siguiente, especialmente los hombres.

Esto se debe a la secreción de un cóctel hormonal, formado principalmente por endorfinas, oxitocina y prolactina. Las primeras son las responsables de la sensación de bienestar  y la risa de tontos que, en ocasiones, nos queda después del sexo.

Por otro lado, la oxitocina produce sueño, por lo que quizás a partir de ahora no deberíais ser demasiado duros con vuestras parejas si se quedan dormidos antes de lo que a vosotros os gustaría. Por último, la prolactina disminuye la líbido, de modo que es a ella a la que le debéis echar las culpas de la falta de ganas de después.

Este cóctel actúa con más intensidad sobre los hombres, produciendo el conocido como efecto refractario. Sin embargo, lo cierto es que a veces la diferencia parece aún más evidente por el simple hecho de la carencia de erección.

Nosotras no exteriorizamos la excitación de un modo tan obvio, pero sí que es cierto que después del orgasmo la lubricación puede disminuir; por lo que, aunque el sexo es posible, también resulta más doloroso.

Por eso, lo mejor es aprovechar este momento para descansar, charlar o lo que os apetezca. Así, cogeréis el siguiente con muchas más ganas.