Omicrono, la tecnología de El Español

Omicrono

Descubren cómo reducir el efecto de la cocaína en el cerebro

Descubren cómo reducir el efecto de la cocaína en el cerebro

El efecto de la cocaína en el cerebro podría reducirse si conseguimos potenciar un tipo de célula cerebral especial, importante, pero poco conocida.

El efecto de la cocaína en el cerebro era aún desconocido hace tan solo unos años.

Sin embargo, hemos ido avanzando, y sabemos que existe una sustancia llamada dopamina con múltiples funciones a nivel cerebral; dicha sustancia aumenta significativamente con el consumo de cocaína otorgándole placer a nuestro cerebro (y por eso acabamos “enganchados”). Por otro lado, es evidente que una droga potente como esta puede alterar gravemente nuestro cerebro.

De hecho, existe una célula cerebral que podría reducir el efecto de la cocaína en el cerebro, un tipo de célula inmune que ya conocíamos anteriormente por su colaboración en la progresión del Alzheimer. Pero ahora, gracias a un estudio publicado en Neuron por parte del equipo de investigadores del Centro Médico de la Universidad McGill, es posible que podamos usar dicha célula en nuestro favor.

La célula capaz de reducir el efecto de la cocaína en el cerebro

microglia

Esa famosa célula, que no es una neurona como tal sino que pertenece al sistema inmune cerebral, es la microglía. Y, según este reciente estudio, dicha célula inmune podría ayudar a reducir el efecto de la cocaína en el cerebro, disminuyendo los cambios adversos que se producen en los circuitos cerebrales a consecuencia del consumo crónico de la droga y colaborando en el futuro desarrollo de tratamientos efectivos contra la adicción.

Según comentan los investigadores, la cocaína activaría las células inmunes de la microglía, provocando que estas activasen a su vez una señal inflamatoria que intentaría parar los efectos de la droga sobre las neuronas.

Para demostrarlo, el Dr. Stellwagen, su colega Sarah Konefal y los demás investigadores usaron un modelo de ratón. Estudiaron un conjunto de conexiones cerebrales en particular relacionadas con el comportamiento, y alteradas tras el consumo crónico de drogas, donde la microglía secreta una sustancia llamada TNF (factor de necrosis tumoral). Dicha sustancia, el TNF, evita los cambios en las conexiones cerebrales causados por la cocaína y que, al producirse, son la base que acaba dando lugar a la adicción. Por desgracia, este método para evitar el efecto de la cocaína en el cerebro no dura demasiado tiempo.

La microglía en el cerebro y su futuro uso contra las adicciones

Dual-Neuron1

Ahora bien, ¿podemos alargar este efecto de “defensa” contra la cocaína en el cerebro? Los investigadores creen que sí, ya que dieron a los ratones un fármaco que estimula la producción de TNF, lo cual provocaba que la cocaína hiciese menos efecto en el cerebro de los ratones. Los resultados son prometedores.

El Dr. Stellwagen opina que sería posible desarrollar un tratamiento con el objetivo de suprimir el deseo de los adictos a la cocaína en situaciones de estrés, o frente a situaciones donde normalmente tomarían la droga (dependencia); en esos casos el medicamento podría ser un buen sustituto y evitar la recaída. De hecho, en futuros estudios esperan poder encontrar resultados similares sobre las adicciones al alcohol y otras drogas.

Curiosamente, la microglía no es una célula cerebral demasiado conocida, pero en los últimos años los estudios han ido otorgándole funciones bastante importantes como para pasarlas por alto. Por un lado, un estudio de Nature Neuroscience de 2015 relacionó la microglía con la progresión del Alzheimer en el cerebro. Pero, por si esto fuera poco, parece que la microglía también tiene algún tipo de papel en el desarrollo de la esquizofrenia, según otro estudio del American Journal of Psychiatry del pasado año 2015.

Veremos que nuevos hallazgos nos deparan los estudios venideros.